ONU propone gravar refrescos para combatir obesidad

Ante los problemas de desnutricion y obesidad, el relator especial de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter, se pronunció por un debate de cómo aprovechar las herramientas fiscales a favor de la alimentación sana.

Al reconocer que es barato comprar alimentos con energía y no es económico comer saludable, el relator de la ONU propuso “desarrollar un debate, una discusión, sobre cómo las herramientas fiscales pueden lograr eso”, es decir analizar un posible impuesto a los refrescos, ejemplificó.

Sin tomar postura sobre la propuesta del gobierno federal de un nuevo impuesto del dos por ciento a todas las operaciones de consumo incluidas alimentos y medicinas, consideró que es un tema que tendrá que analizarse.

No obstante, dijo, muchos países industrializados y también emergentes enfrentan un nuevo problema: la desnutrición, “en el sentido de dietas no saludables, con alto contenido en grasas, en azúcares y carbohidratos y que no son ricas en macronutrientes esenciales y vitaminas”.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), las posibilidades de acceder a una mayor variedad de alimentos se reduce y obliga a las personas a satisfacer su apetito mediante alimentos que los “llenan, pero que no los nutren, cuando su ingreso es reducido”.

De ahí que haya personas con sobrepeso y obesidad, enfermedades que tienen graves efectos a la salud, pues generan complicaciones, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y enfermedades coronarias. México es el segundo lugar entre los países de la OCDE con problemas de obesidad.

En otro tema, el relator especial de la ONU consideró que el problema de género y la desigualdad que existe en muchos países ha provocado que fracase la lucha contra el hambre y la desnutrición.

“La discriminación contra las mujeres en el seno del hogar quiere decir que la mujer va a ser más débil, va a comer menos cuando en el hogar no hay suficiente comida para todos sus miembros”,
subrayó.

Destacó que en los países en desarrollo 54 por ciento de mujeres embarazadas padecen anemia, es decir que dan a luz con infantes de baja talla.

En diferentes países, anotó el relator especial del la ONU, “vemos que estamos fracasando para acabar con el hambre y la desnutrición” por los conflictos del orden civil y estas condiciones son extremadamente difíciles para avanzar en el tema.