China desmantela carpas de refugiados

China desmanteló el martes las viviendas temporales para refugiados de Myanmar, mientras la mayoría volvía a sus hogares y saqueaba tiendas en la frontera con Kokang, en donde el Ejército de Myanmar luchó la semana pasada contra una milicia armada.

Cerca de dos tercios de los refugiados que habían llegado hasta la ciudad fronteriza china de Nansan se habían ido para el martes. Los restantes empacaban y conversaban mientras hileras de carpas azules eran desmontadas. El lunes varios autobuses habían trasladado a muchos de ellos a la frontera.

China nunca declaró oficialmente como refugiados a los ciudadanos birmanos y chinos que huyeron del enclave étnico chino de Kokang, pero les entregó alimentos, agua y alojamiento temporal a cerca de 37.000 personas.

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Jiang Yu, reiteró un llamado para que Myanmar restaure la estabilidad y proteja a los ciudadanos chinos, pero no precisó por cuánto tiempo se permitiría que los refugiados permanezcan en el país.

«Mantener la estabilidad es el interés de ambos lados y es la responsabilidad de ambos lados», dijo la portavoz durante una conferencia de prensa en Pekín.

El portavoz del Departamento de Estado estadounidense Ian Kelly dijo que Washington está muy preocupado por los disturbios.

«Instamos a las autoridades birmanas a que detengan su campaña militar y desarrollen un diálogo genuino con grupos étnicos minoritarios así como también con la oposición democrática de Myanmar», enfatizó.

El enfrentamiento estalló cuando Myanmar desplegó tropas para desarmar a insurgentes étnicos. Analistas indican que el objetivo era neutralizar la amenaza de milicias frente a la elección del próximo año, que será la primera que realizará la junta militar gobernante de la ex Birmania en dos décadas.