Merma intensidad del fuego en Los Ángeles

Los bomberos que luchan por contener las llamas en las montañas de Los Angeles tuvieron el martes su primer respiro en los siete días que lleva el incendio, cuando un aumento de la humedad los ayudó a alejar las llamas de las zonas pobladas.

Hasta el momento se contabilizan más de 48.000 hectáreas carbonizadas encima de las pobladas comunidades ubicadas al pie de las colinas, a 25 kilómetros al norte de Los Angeles, unas 6.475 hectáreas más que las reportadas el lunes en la noche.

Pero el incendio ha mermado y el comandante de la brigada de bomberos Mike Dietrich dijo al amanecer del lunes que era «mucho más optimista».

«Seguimos en una contención del 5 por ciento, pero con la actividad de la noche anterior y de los últimos días, estimo que eso aumentará sustancialmente hoy», señaló.

Una posible consecuencia negativa de la humedad puede ser la aparición de relámpagos, que podrían iniciar nuevos incendios en malezas secas.

De las 12.000 estructuras en riesgo en el área, 53 han quedado destruidas. El Monte Wilson, un nexo de las comunicaciones que tiene un histórico observador, sigue muy amenazado, dijo Dietrich.

La policía continuaba evacuando barrios en las partes altas de las colinas, pese a que los bomberos pudieron hacer quemas controladas durante la noche para llevar las llamas hacia los bosques.

Más de 3.600 bomberos están combatiendo las llamas con la ayuda de aviones hidrantes. Pese al progreso en la contención del fuego, Dietrich dijo que las brigadas que están trabajando en medio de una temperatura de 37 grados Celsius «están luchando a cada paso».

Hasta ahora, el costo de la lucha contra las llamas ascendió a casi 14 millones de dólares, una cifra preocupante para un estado que enfrenta un alto déficit debido a la debilitada economía.