Que asco de justicia en Sonora

Por Rodrigo Sotelo

Coincidimos plenamente con esta frase que escuchamos de una compañera, al enterarnos de las declaraciones del subprocurador de Justicia, Gabriel Elías Félix, sobre el caso del ahora angelito Fernando Noriega Soto.

El funcionario estatal encabezó la ceremonia del mes patrio correspondiente al pasado viernes, donde los medios tuvieron oportunidad de pedirle una explicación oficial del extraño perdón que otorgaron los familiares ofendidos.

La respuesta no pudo ser más cínica e insultante.

Dijo que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), tiene como objetivo que haya más mediación y justicia restaurativa, y menos justicia adversarial.

Quite esa cara de asombro e incredulidad, por favor. Al señorón este que cobra como alto servidor público, evidentemente algo le había caído mal esa mañana o no está acostumbrado a levantarse tan temprano.

De otra forma no entendemos que intente vendernos esa teoría idealista del Derecho, cuando todos sabemos que en la práctica las cosas aplican totalmente a la inversa.

¿No estará enterado de los numerosos casos de jóvenes que están en el Cereso por haber robado un mendigo celular?

Ahí nada que aplica eso de la mediación y justicia restaurativa.

Pero retomando, llama la atención que un Subprocurador tome partido de tan fea forma, haciendo como propios los motivos por lo que los padres de Denisse Fimbres Óquita y Víctor Quiroz Beltrones, perdonaron al asesino de sus hijos.

No debiéramos asombrarnos, lo sabemos, pero tanto los ex dolidos deudos y los servidores públicos que tenemos, han logrado que no perdamos esa capacidad.

Un Palacio apagado

Y hablando de mes patrio, nos han llegado comentarios a nuestro correo electrónico, donde nos preguntan las razones por las que no hay ningún motivo alusivo en Palacio de Gobierno.

Los maliciosos informantes que nos hacen la pregunta, nos enteran de que a diferencia de otros años, ahora no hay luces de colores y no se pinto el edificio como era toda una tradición.

Nos ponen como ejemplo del contraste, el Palacio Municipal o el Supremo Tribunal de Justicia del Estado, donde al parecer sí hay ganas de festejar la Independencia de nuestro país.

Aclaramos que no hemos comprobado este dato, pero nos comprometemos a hacerlo para dar un menos subjetivo punto de vista.

Festeja trabajando El Pato

El que por fin tuvo motivos para festejar, fue el diputado federal por el 03 distrito, Ernesto de Lucas Hopkins, quien el pasado sábado arribó a sus primeros 33 años de vida.

El Pato de Lucas celebró su aniversario de una forma impensable hasta por él mismo: sin el gobierno del Estado y convertido en legislador federal.

Pero bueno, metido de lleno en su realidad política, nos reportan a Ernesto de Lucas trabajando en su oficina hasta en esta fecha tan importante para su familia.

Nos pasan el tip de que el casi coordinador de la fracción priísta en la Cámara de Diputados (aunque en la práctica terminará asumiendo ese papel, ya lo verá), prepara ya algunas iniciativas que en la semana dará a conocer.

Por cierto, también en esta semana será finalmente entregada la famosa moto que prometió regalar en campaña, y que rifó en el baile de La Kaliente.

Desde este espacio le reiteramos la felicitación al diputado federal más creativo y más combativo que tiene Sonora en la Cámara de Diputados.

Lo Curioso

Más que curioso, nos parece lamentable la historia que encontramos sobre un pelotero ex jugador de las Grandes Ligas.

Se trata de Ricky Otero, beisbolista puertorriqueño que alguna vez fue jugador de Grandes Ligas, pero quien ahora vive una situación dramática en las calles de Cancún.

Con 37 años de edad, el boricua vive como indigente en las calles del paradisiaco puerto mexicano de Cancún, debido a sus adicciones al alcohol y las drogas.

Otero vistió las franelas de los Mets de Nueva York y de los Filis de Filadelfia de 1995 a 1997, después llegó al cuadro langostero del 2000 al 2005.

Los aficionados a este deporte (el mejor del mundo) lo recordarán perfectamente. Por desgracia, la de Ricky Otero es una historia que se repite constantemente.

Rodrigo Sotelo Mendívil
Jefe de Información Ehui.com
rodrigosotelo69@hotmail.com