Tasa de desempleo entre hispanos sube 13%

El índice de desempleo entre los hispanos de Estados Unidos subió de 12.3% en julio a 13% en agosto, comparado con una tasa general de 9.7%, informó hoy el Departamento de Trabajo.

«El Congreso retornará a sus labores después del Día del Trabajo» la semana próxima, dijo Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de La Raza. «Pero millones de trabajadores no serán tan afortunados» .

El informe del gobierno mostró, además, que entre los negros la tasa de desempleo llegó en agosto a 15.1%.

La construcción, una actividad que durante la última década ha provisto una alta proporción de los trabajos para los latinos, «continúa soportando el mayor peso de la recesión», dijo Ken Simonson, economista principal de la Asociación de Contratistas Generales.

Simonson apuntó que en agosto se perdieron 65 mil puestos de trabajo en la construcción, lo cual representa 30% de todos los empleos perdidos en ese mes aunque la construcción ocupa a apenas 5% de la fuerza laboral.

Según los datos facilitados hoy por el Gobierno, en agosto se perdieron 216 mil puestos de trabajo, muy por debajo de los meses anteriores, cuando se llegó a destruir un promedio de 700 mil empleos.

«Pero aún así, esto no es aceptable», dijo hoy la secretaria de Trabajo, Hilda Solís.

Si se toma en cuenta a las personas que, desalentadas, ya no buscan empleo y las que se han visto obligadas a tomar un empleo de tiempo parcial, el índice de desempleo subió de 16.3% en julio a 16.8% en agosto, el más alto desde 1995.

Desde que comenzó la recesión en diciembre de 2007 la economía de EEUU ha tenido una pérdida neta de 6.9 millones de puestos de trabajo.

Es la mayor pérdida de empleos ocurrida en cualquiera de las recesiones desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

El contingente de desempleados, en el mismo período, ha crecido en 7.4 millones hasta los 14.9 millones de personas que hay en la actualidad.

El informe del gobierno muestra que 5 millones de personas, uno de cada tres desempleados, ha estado desocupado durante más de seis meses.

Pero, entre tanto dato desalentador, el informe de hoy mostró que el ritmo de pérdida neta de puestos de trabajo en la economía de EU ha disminuido por tres meses consecutivos.

Este indicador alentó una corriente compradora en las bolsas de valores a poco de divulgarse el informe del Departamento de Trabajo.

En junio se perdieron 443 mil empleos, y en julio 276 mil.

Para agosto, los cálculos de los analistas oscilaban entre 365 mil y 115 mil puestos de trabajo perdidos, y el informe del gobierno mostró una pérdida de 216 mil empleos, la más baja desde agosto de 2008.

«Gracias al programa de estímulo económico promulgado por el presidente Barack Obama en febrero el ritmo de pérdida de empleos está disminuyendo sustancialmente», dijo Heidy Shierholz, del Instituto de Política Económica, un grupo de estudio con sede en Washington.

«Pero no ha aumentado el ritmo de contratación de trabajadores de forma que los desempleados no encuentran empleo», añadió.

El índice de desempleo había bajado en julio una décima, hasta 9.4%, para sorpresa de los analistas, debido a una disminución considerable en lo que el Departamento de Trabajo llama «la fuerza laboral», y que comprende solo a las personas empleadas, y las desempleadas que «buscan activamente» empleo.

En julio el Departamento de Trabajo calculó que, a pesar del aumento de la población y el ingreso al mercado laboral de más jóvenes, la fuerza laboral disminuyó en unas 422 mil personas.

En agosto, en cambio, creció en unas 74 mil personas, en buena medida porque más personas han retornado a la búsqueda de empleo, es decir ha crecido la «fuerza laboral» .

Hoy, el congresista Mike Pence, que preside la Liga Republicana de la Cámara de Representantes, se quejó de que el «el presidente (Barack) Obama nos aseguró que la tasa de desempleo no pasaría del 8 por ciento si el Congreso aprobaba su paquete de estímulo», algo que no ha ocurrido.

«Es hora de que los demócratas en Washington dejen de lado su fracasado plan económico y trabajen para poner en vigor medidas políticas con apoyo de ambos partidos que hagan que el pueblo estadounidense vuelva a trabajar» .