Por Alejandra Álvarez | aalvarez@ehui.com
‘Los ángeles están en el cielo, ¿y la justicia dónde está?’, fue el grito que encabezó la procesión en honor a los 49 niños fallecidos por el siniestro en la Guardería ABC, donde alumnos del Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Sonora crearon un homenaje lleno de color y emotividad.
El evento inició esta mañana en la Plaza Emiliana de Zubeldía, cuando más de cien estudiantes caracterizados de los personajes tradicionales del ‘día de los fieles difuntos’, lograron que los espectadores expresaran sentimientos contrarios como la tristeza y la alegría.
Poco a poco las lágrimas de los asistentes se hicieron presentes, pues al comienzo, un grupo de ‘ángeles’ realizó el pase de lista de los pequeños que fallecieron, para posteriormente dirigirse a la Universidad de Sonora con decenas de carreolas vacías que simulaban la ausencia de los pequeños ‘reyes de la casa’.
Lo solemne de la procesión se desvanecía conforme avanzaban sus participantes, pues al final un grupo de catrinas ‘arrancaban’ carcajadas con mensajes sarcásticos alusivos a la actuación de las autoridades, en relación a la impartición de justicia para los afectados.
‘Si mi Lalito es bueno’, expresó una de ‘las muertes’ con tono burlesco.
Los mensajes de ironía también se dirigieron a los alumnos de la universidad, pues uno de los personajes que representaba a un alcohólico les ordenaba con actitud retadora que se pusieran a estudiar.
Después de recorrer los diferentes departamentos de la Unison la procesión llegó a su fin, pero no sin antes invadir los espacios de tradición, color y una clara exigencia de justicia a favor de los padres de las pequeñas víctimas.




octubre 29th, 2009 at 12:04 pm
Estimada Alejandra
Este observador de medios le otorga la mejor de las distinciones por cubrir sucesos que otros medios -como Expresso- e incluso Comunicaciòn Social de la Universidad de Sonora dejan a un lado. Usted es muy buena fotògrafa, làstima que no tengamos màs mujeres fotoperiodistas en Sonora, ya que su sensibilidad es diferente a las de los hombres.