Desechos Tecnológicos

El acelerado incremento en el ensamblado y producción de equipos de computo esté  desarrollando inmensos desperdicios que deben ser manejados distintos a la basura común de hogares o empresas, los equipos de computo tienen sustancias que degradan y dañan el medio ambiente, y por ende la salud de personas, animales y plantas, solo en Estados Unidos se compran alrededor de 35 millones de computadoras cada año aproximadamente, así mismo la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) estima que el año pasado (2008), 180 millones de equipos fueron reemplazados a nivel mundial, por ello y en base a lo anterior, es vital adaptar una política de reciclaje nacional, estatal o municipal respecto a la basura electrónica, dado que no existen repositorios donde se aproveche las partes que se pueden usar en un reciclado adecuado para producir mas equipos, es decir, propuestas que consistan o se basen en desbaratar los equipos y reutilizar los metales en la fabricación de nuevas computadoras o teléfonos, evitando así que se desechen y causen problemas ambientales. En los equipos de cómputo tienen en sus componentes materiales como cadmio, mercurio, berilio, acero, cromo, níquel, zinc, retardadores de flama, cables, alambres, materiales termoplásticos, y materiales especiales como baterías, entre otros. Por ello, los fabricantes deben comprometerse a no usar tales sustancias en sus productos, existen estándares internacionales que están a favor de evitar o de que se manejen equipos ecológicos, desde luego esto eleva los costos pero es mejor para el usuario y el medio, entre los estándares internacionales podemos mencionar al ROHS, Blue Angel, Energy Star, etc, que marcas reconocidas a nivel mundial tiene dichas certificaciones y normas ecológicas en los equipos. En cuanto a los fabricantes de tecnológica, que son parte esencial en esta problemática, se tienen esfuerzos de cooperación, pues empresas como IBM, Dell y Hewlett Packard fueron las primeras en implementar, aunque sea en parte, el uso de material reciclado en la manufactura de nuevas computadoras. La rápida obsolescencia de los equipos de cómputo se debe al vertiginoso desarrollo de la tecnología disponible que ya por razones de mercado hacen casi inviable u obsoleto a la tecnología anterior. Los componentes de una computadora tienen efectos en los seres humanos y dañan la salud, es vital contar con una política al respecto, dado que los compuestos tóxicos tales como el cromo (que se usa en las cubiertas de metal) es cancerígeno; el cadmio (utilizado en baterías recargables, contactos y conexiones de monitores CTR), afecta el riñón y los huesos; el mercurio (utilizado en monitores de pantalla plana dentro del sistema de iluminación) daña el cerebro y el sistema nervioso; el plomo (contenido en los monitores de tubo de rayo catódico y en las soldaduras) provoca deterioro intelectual, daño al sistema nervioso, al sanguíneo y al reproductivo. También están los retardantes de flama bromados (utilizados en tarjetas de circuito y cubiertas de plástico) que son neurotóxicos y pueden deteriorar aprendizaje y la memoria, esta basura o deshechos requieren de un procedimiento en base a norma legal para su acumulación, reciclaje o manejo, pero si en algo no hay duda, es que no pueden ser manejados como basura convencional.
Lic. José Antonio Paredes Cortes, MA. Analista de Sistemas de los Servicios de Salud de Sonora. Comentarios: aparedesc@yahoo.com.mx
José Antonio Paredes

José Antonio Paredes

El acelerado incremento en el ensamblado y producción de equipos de cómputo esté  desarrollando inmensos desperdicios que deben ser manejados distintos a la basura común de hogares o empresas. Los equipos de cómputo tienen sustancias que degradan y dañan el medio ambiente, y por ende la salud de personas, animales y plantas, solo en Estados Unidos se compran alrededor de 35 millones de computadoras cada año aproximadamente.

Así mismo la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) estima que el año pasado (2008), 180 millones de equipos fueron reemplazados a nivel mundial, por ello y en base a lo anterior, es vital adaptar una política de reciclaje nacional, estatal o municipal respecto a la basura electrónica, dado que no existen repositorios donde se aproveche las partes que se pueden usar en un reciclado adecuado para producir mas equipos, es decir, propuestas que consistan o se basen en desbaratar los equipos y reutilizar los metales en la fabricación de nuevas computadoras o teléfonos, evitando así que se desechen y causen problemas ambientales.

En los equipos de cómputo tienen en sus componentes materiales como cadmio, mercurio, berilio, acero, cromo, níquel, zinc, retardadores de flama, cables, alambres, materiales termoplásticos, y materiales especiales como baterías, entre otros.

Por ello, los fabricantes deben comprometerse a no usar tales sustancias en sus productos, existen estándares internacionales que están a favor de evitar o de que se manejen equipos ecológicos, desde luego esto eleva los costos pero es mejor para el usuario y el medio, entre los estándares internacionales podemos mencionar al ROHS, Blue Angel, Energy Star, etc, que marcas reconocidas a nivel mundial tiene dichas certificaciones y normas ecológicas en los equipos.

En cuanto a los fabricantes de tecnológica, que son parte esencial en esta problemática, se tienen esfuerzos de cooperación, pues empresas como IBM, Dell y Hewlett Packard fueron las primeras en implementar, aunque sea en parte, el uso de material reciclado en la manufactura de nuevas computadoras. La rápida obsolescencia de los equipos de cómputo se debe al vertiginoso desarrollo de la tecnología disponible que ya por razones de mercado hacen casi inviable u obsoleto a la tecnología anterior.

Los componentes de una computadora tienen efectos en los seres humanos y dañan la salud, es vital contar con una política al respecto, dado que los compuestos tóxicos tales como el cromo (que se usa en las cubiertas de metal) es cancerígeno; el cadmio (utilizado en baterías recargables, contactos y conexiones de monitores CTR), afecta el riñón y los huesos; el mercurio (utilizado en monitores de pantalla plana dentro del sistema de iluminación) daña el cerebro y el sistema nervioso; el plomo (contenido en los monitores de tubo de rayo catódico y en las soldaduras) provoca deterioro intelectual, daño al sistema nervioso, al sanguíneo y al reproductivo.

También están los retardantes de flama bromados (utilizados en tarjetas de circuito y cubiertas de plástico) que son neurotóxicos y pueden deteriorar aprendizaje y la memoria, esta basura o deshechos requieren de un procedimiento en base a norma legal para su acumulación, reciclaje o manejo, pero si en algo no hay duda, es que no pueden ser manejados como basura convencional.

Lic. José Antonio Paredes Cortes,

MA. Analista de Sistemas de los Servicios de Salud de Sonora.

Comentarios: aparedesc@yahoo.com.mx