El narco no se puede quejar

Los narcotraficantes en México no se pueden quejar, en las últimas dos semanas han recibido el reconocimiento a su ‘eficacia’ por dos altos funcionarios federales y, por segundo año, tienen un representante en la lista de los hombres más poderosos del mundo de la revista Forbes.
Primero, fue el ahora ex subsecretario de Sagarpa, Jeffrey Jones, quien puso al  modelo de cultivo de droga de ejemplo a los agricultores mexicanos.
El martes, el coordinador  general de Inteligencia para la Prevención del Delito de la Policía Federal, Luis Cárdenas Palomino, destacó que el narco ha ofrecido a sus seguidores mejores oportunidades laborales y un sentido de identidad y de revancha, que la sociedad no otorga.
Ayer, la revista Forbes, volvió a incluir al máximo capo de México, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, en el lugar 41 de su lista de los hombres poderosos del mundo, por encima de los presidentes de Francia, Nicolas Sarkozy, y de Venezuela, Hugo Chávez.
Además, en las últimas semanas, entre el jaloneo por el paquete fiscal 2010 y el alza de impuestos, los pataleos del Sindicato Mexicano de Electricistas y el ‘escuadrón de la muerte’ del alcalde Mauricio Fernández, el tema del combate al narcotráfico ha quedado borrado de la agenda presidencial y mediática.
Para darle envidia a cualquier político mexicano estos impulsos mediáticos que está recibiendo el narco en el país, lo cual no es cosa menor.
No es cosa menor que dos soldados del presidente Felipe Calderón (bueno, a Jones ya lo corrieron) en la lucha contra el crimen organizado, hagan apología del delito que más agravia a los mexicanos..
No es cosa menor que en la lista Forbes se incluya a uno de los capos más peligrosos, además prófugo de la justicia, al lado de exitosos empresarios y Jefes de Estado, cuando su poderío está basado actividades ilícitas, en la tragedia de cientos de miles de familias, en la inseguridad que provoca su lucha por territorios.
Sin embargo, hay algo cierto en esos dichos: el narcotráfico está siendo más eficaz para mantener su poderío y atraer gente a sus bandas, que el gobierno mexicano en enfrentarlos.
Ante la grave crisis económica que enfrenta el país y la falta de oportunidades de empleo, es muy fácil para los narcos enganchar gente desesperada por ganar algo de dinero.
Mientras no se empiecen a resolver esos problemas de fondo, junto a verdadera política de prevención de adicciónes, parece misión imposible la pretensión del presidente Calderón de derrotar al crimen organizado usando sólo la fuerza armada.
Que pase un excelente día.
Comentarios, sugerencias y reclamos: lencinas@ehui.com
www.twitter.com/lojesa
www.facebook.com/lourdeencinasmoreno
Lourdes Encinas Moreno

Lourdes Encinas Moreno

Los narcotraficantes en México no se pueden quejar, en las últimas dos semanas han recibido el reconocimiento a su ‘eficacia’ por dos altos funcionarios federales y, por segundo año, tienen un representante en la lista de los hombres más poderosos del mundo de la revista Forbes.

Primero, fue el ahora ex subsecretario de Sagarpa, Jeffrey Jones, quien puso al  modelo de cultivo de droga de ejemplo a los agricultores mexicanos.

El martes, el coordinador  general de Inteligencia para la Prevención del Delito de la Policía Federal, Luis Cárdenas Palomino, destacó que el narco ha ofrecido a sus seguidores mejores oportunidades laborales y un sentido de identidad y de revancha, que la sociedad no otorga.

Ayer, la revista Forbes, volvió a incluir al máximo capo de México, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, ahora en el lugar 41 de su lista de los hombres poderosos del mundo, por encima de los presidentes de Francia, Nicolas Sarkozy, y de Venezuela, Hugo Chávez.

Además, en las últimas semanas, entre el jaloneo por el paquete fiscal 2010 y el alza de impuestos, los pataleos del Sindicato Mexicano de Electricistas y el ‘escuadrón de la muerte’ del alcalde Mauricio Fernández, el tema del combate al narcotráfico ha quedado borrado de la agenda presidencial y mediática.

Para darle envidia a cualquier político mexicano estos impulsos mediáticos que está recibiendo el narco en el país, lo cual no es cosa menor.

No es cosa menor que dos soldados del presidente Felipe Calderón (bueno, a Jones ya lo corrieron) en la lucha contra el crimen organizado, hagan apología del delito que más agravia a los mexicanos..

No es cosa menor que en la lista Forbes se incluya a uno de los capos más peligrosos, además prófugo de la justicia, al lado de exitosos empresarios y Jefes de Estado, cuando su poderío está basado actividades ilícitas, en la tragedia de cientos de miles de familias, en la inseguridad que provoca su lucha por territorios.

Sin embargo, hay algo cierto en esos dichos: el narcotráfico está siendo más eficaz para mantener su poderío y atraer gente a sus bandas, que el gobierno mexicano en enfrentarlos.

Ante la grave crisis económica que enfrenta el país y la falta de oportunidades de empleo, es muy fácil para los narcos enganchar gente desesperada por ganar algo de dinero.

Mientras no se empiecen a resolver esos problemas de fondo, junto a verdadera política de prevención de adicciones, parece misión imposible la pretensión del presidente Calderón de derrotar al crimen organizado usando sólo la fuerza armada.

El abucheo a Calderón

Cómo si el horno estuviera para bollos, el presidente Calderón acudió a inaugurar el estadio del equipo de futbol Santos-Modelo, recibiendo sonoro abucheo y el ‘saludo de la porra’.

Como dijo en Twitter @pabloreinah: ¿A que van los presidentes a los estadios?… ¡a confirmar el repudio que les tienen!

Que pase un excelente día.

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