Por David Figueroa
Recuerdo aquél momento como si fuera el día de hoy, la vez que lo saludé cuando tuve la oportunidad de estar por primera vez frente a sus micrófonos siendo Presidente del Comité Directivo Estatal del PAN en Sonora, con la presencia y serenidad que encarnaba Don Fausto Soto Silva, ese hombre que supo ganar, llevar y casi exigir el antenombre de ‘Don’ como pocos.
Y es que nadie nos atrevimos nunca a llamarlo simplemente ‘Fausto’, no por falta de confianza sino por el respeto que imponía su persona, sus formas de llevar el diálogo y la claridad de ideas, su audacia para cuestionar, responder y ‘regresar la pelota’ a la cancha del invitado en cabina, siempre seguro de sí mismo, defendiendo una postura lineal que rayaba en el orgullo de un hombre con basta experiencia en la vida.
Esa primer vez supe lo que era estar ahí en esos micrófonos que sólo el controlaba, como todo lo que le rodeaba, sus espacios informativos y publicitarios, sus entrevistas, sus invitados, sus llamadas; el famoso Don Fausto Soto Silva que desde que me senté percibí esa seguridad en exceso pero llevada con sumo respeto, cuidando cada palabra, cada detalle, con datos y fechas precisos en su memoria.
Y es que parecía que ese señor había estado ahí siempre, como si la radio hubiera nacido con él. Desde niño me platicaba mi papá que allá en Aribabi, mi pueblo natal en la sierra alta de Sonora, en los años 60’s lo escuchaban él y mi abuelo todas las madrugadas a primera hora, siendo la única comunicación con el mundo que había en ese lugar, el único contacto con el acontecer nacional o estatal porque ninguna otra señal llegaba. Los habitantes ahí lo escuchaban y hablaban de él como el referente en cualquier tema y las cosas eran ‘como había dicho Don Fausto’, no de otra manera, en nadie más se podía creer o confiar, si ya lo había informado Don Fausto así tenía qué ser.
Un caballero del micrófono pero siempre incisivo, desconfiado, crítico; retando, poniendo a prueba la inteligencia y la capacidad, la preparación de quienes ahí estuvimos. Ese día conocí su profunda experiencia con la que enriquecía la entrevista y sacaba lo mejor de la información, el punto preciso de mayor interés para sus fieles radioescuchas, con una serenidad muy característica al cuestionarnos.
Ese fue y seguirá siendo Don Fausto, un hombre que tenia el en el micrófono, poder que llevó con inteligencia, audacia, creando siempre polémica y, cuestionando sí, pero con una polémica de altura, no de chismes sin sustento que hicieron su espacio siempre interesante. Y de su poder lo creía fielmente, incluso en una ocasión llegó a mencionar: “el hecho de que las autoridades no pueden mantenerme ignorado en lo que soy, eso significa que tengo una influencia que he sabido manejar”.
¡Oiga Don Fausto, qué tal porqué no me ha invitado a su programa, ya tenemos tiempo sin platicar!- le saludé y reclamé durante un encuentro casual hace algunos años, a lo que él sereno y de inmediato respondió:- “Cuando tengas algo importante qué decir estarán abiertos los micrófonos”. Punto.
Con los años y el trato fui conociendo su escencia, respetando sus formas y admirando cómo tuvo siempre todo bajo control, con profesionalismo. Su amistad la sentí después en esa confianza expresada al recibirnos llamadas en su hogar, al otorgarnos siempre espacios en su cabina con la premisa de decir algo ‘importante’, atendiendo nuestra información y siguiendo nuestra labor. Y con el paso del tiempo en ese ofrecimiento de sus espacios sin condición. Por eso lo esperé hace apenas unos días en la comida que compartimos con compañeros de los medios.
Son cosas que guardo en mi memoria con cariño porque de ellas también he aprendido y me han formado.
Así en esta ocasión Don Fausto escribo porque tengo algo importante qué decir y es sobre esa trayectoria que merece para las nuevas generaciones respeto y admiración. Tengo qué decir que tuve la fortuna de tratarlo, de bromear y reír juntos en alguna ocasión, de conocer su tajante sinceridad y aprender a manejar con inteligencia y agilidad una enriquecedora conversación. Un fuerte abrazo a su familia y mi solidaridad.
Descanse en paz, Don Fausto Soto Silva.
davidfigueroao@hotmail.com





Diciembre 15th, 2009 at 11:55 am
Sr. David Figueroa: que mal escribe… necesita leer más para poder disponer de contenidos que le permitan articular frases, oraciones, interesantes y escritas con mayor propiedad.
Diciembre 15th, 2009 at 2:15 pm
si es sierto que escribe muy mal pero quiere ser senador pero ya es tarde david figueroa lla paso la oportunidad de los panistas hoy que estamos pasando la de cain con los del pan ya no abra de pina en las elecciones pasadas era la oportinidad por la memomania que llebo al poder algunos leperos como los narcopresidentes del norte y uno que otro diputadillo violador como es el cazo del dr. moises casal no mas chequenle el historial que tiene en su tierra natal que es guamuchil sinaloa y se llebaran una sorpresa y ha david figueroa lo desterraron de mexico le quitaron la diputacion por que le querian dar piso los narcos de agua prieta que el sabe quienes son los mismos que mataron al comandate de policia german soto lopez por que david arreglaba con los narcos y luego se rajaban y por esa razon se enojaron los malosos y lo demas ya es historia no te aceleres david no es el tiempo ya paso la gente no quiere saver nada de los panistas por lo que se esta mirando en el estado se esta haciendo todo lo contrario alas normas jiradas por el presidente de mexico por eso el presidente calderon no quiere mandar federales ha sonora por el gran compromizo que hay con el crimen organizado asi que ya no ay de pina con el pan adios panistas