El futuro es incierto para ellos: son desertores de las escuelas, están decepcionados de los sueldos y prefieren no trabajar.
Saben que difícilmente podrán tener acceso a una casa propia, a un coche, al seguro social o la posibilidad de realizar un viaje al extranjero.
Son parte de una generación de mexicanos sin sueños envuelta en la pesadilla de la crisis económica.
A estos jóvenes se les conoce ya como “los nini”. Así lo publicó este viernes la página electrónica de la BBC, en un reportaje sobre el crecimiento de una nueva “tribu” de jóvenes desencantados con la realidad económica de México y la debilidad del sistema educativo del país.
Según cifras del Instituto Mexicano de la Juventud en la actualidad existen siete millones de jóvenes bajo esa condición y, lo peor: la cifra va en aumento.
“Los nini”, paradójicamente, son el futuro sin ninguna clase de porvenir y para colmo también son presa fácil para el crimen organizado, deseoso de “mano de obra” barata, según advirtió a la televisora británica el investigador Alfredo Nateras, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
“El crimen organizado es una alternativa real para ellos. Suena duro, pero muchos se preguntan ¿para qué estudio si el narco me da todo?.
Consideró que lo que el Estado ofrece no les crea sentido: “educación de baja calidad que no garantiza movilidad social ni un buen empleo”.
Hasta ahora, las autoridades desconocen el número de jóvenes que han sido empleados por el narcotráfico, pero recientemente la Secretaría de Defensa destacó que en los últimos tres años, unos mil 200 jóvenes murieron en enfrentamientos entre cárteles rivales.
Por otra parte, el Instituto Nacional de Educación para los Adultos informó que en los últimos años unos 17 millones de personas abandonaron sus estudios en el nivel básico, la mayoría por necesidades económicas.
Además, el panorama no es halagador para los recién egresados de las universidades del país, ya que el sueldo promedio es de 6 mil 600 pesos mensuales (515 dólares), según datos de la Secretaría de Educación Pública.
También “los nini” deben enfrentarse a una economía en crisis, con un alto índice de desocupación.
En 2009, según las cifras de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, se perdieron 330 mil plazas laborales.










