Diez cosas sobre el cerebro de los hombres

La mayoría de las ideas sobre el cerebro masculino están basadas en estudios de hombres entre 18 y 22 años que han sido sometidos a experimentos, entre otros, sobre el precio de la cerveza.

Pero el cerebro de un hombre varía de manera considerable a lo largo de su vida, contradiciendo la imagen típica de ‘hombre soltero adicto al sexo’.

Robin Nixon, en un artículo en Livescience.com titulado «10 Things Every Woman Should Know About a Man’s Brain«, hace una lista de los diez puntos clave que una mujer debería saber sobre el cerebro de los hombres:

1. Son más emocionales. Habitualmente se considera que el género femenino es más emocional pero los niños pequeños son más expresivos y emocionales que las niñas. Los niños aprenden a ocultar las emociones sólo porque culturalmente se considera algo «impropio del hombre».

2. Son más vulnerables a la soledad. Son particularmente sensible los hombres de avanzada edad, según explica el doctor Louann Brizendine, profesor de Psicología Clínica en la Universidad de California (San Francisco). Vivir con mujeres puede aminorar esta vulnerabilidad puesto que sus niveles hormonales disminuyen la ansiedad.

3. Centrado en buscar soluciones. El Dr. Brizendine destaca que el sistema empático del cerebro masculino no responde cuando alguien tiene un problema, como ocurre en las mujeres, y la región ‘Arréglalo’ se activa y toma el control.

4. Olvidan a su pareja si no la tienen delante. Pranjal Mehta, un psicólogo social de la Universidad de Columbia en Nueva York, explica que los hombres se olvidan de su pareja cuando ésta desaparece de su campo visual.

5. Defienden sus posesiones. Según el doctor Brizendine, parte del trabajo masculino es «la defensa del césped», como un modo de «defender el territorio». Los hombres son más propensos a volverse violentos cuando se enfrentan a una amenaza amorosa o de territorio.

6. Necesitan una jerarquía. Una jerarquía inestable puede causar ansiedad en los hombres pero una cadena de mando establecida, como la practicada por los militares, reduce su agresión.

7. En la madurez disminuye la competitividad. Cuando el cerebro masculino madura se preocupa más por las relaciones y la cooperación que cuando es joven, momento en el que le preocupa más competir por el estatus.

8. Ser padre les hace sensibles. Cuando un hombre va a ser padre sufre unos cambios hormonales -sube la prolactina y disminuye la testosterona- fomentando de este modo los comportamientos paternos.

9. La educación de los hijos. La forma en la que los padres juegan con sus hijos puede ayudar a éstos a ser más confidentes, a aprender mejor o a prepararlos para el mundo real. Los padres involucrados en la educación de sus hijos tienen niveles de testosterona más bajos.

10. Campanadas de boda. Antes de los 30 existen más probabilidades de que el hombre sea infiel pero, una vez casado, se centra en mantener a su familia.

(Artículo de Lucía Fernández, de Periodista Digital)