Muere impulsor del olimpismo mundial

El ex presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el español Juan Antonio Samaranch, uno de los grandes referentes del Olimpismo mundial, murió este miércoles en Barcelona a los 89 años de edad de un paro cardiorrespiratorio.

Juan Antonio Samaranch «ha fallecido a las 13:25 horas, tiempo local (11:25 horas GMT) del día 21 de abril de 2010 como consecuencia de una paro cardiorespiratorio», informó el hospital Quirón barcelonés en un breve comunicado, firmado por el doctor Rafael Esteban Mur, director del Servicio de Medicina Interna.

Unos minutos antes, la clínica informó que el presidente de honor del COI se encontraba en «estado de shock irreversible» y que su estado era «crítico», tras ingresar el domingo pasado en el hospital barcelonés con un cuadro de «insuficiencia coronaria aguda», que resultó fatal sin que lograra superarlo como hizo en otras ocasiones.

Horas antes de su deceso, la actual pareja sentimental de Samaranch, Lluisa Sallent, había dicho que el ex presidente del COI estaba «muy mal», visiblemente afectada en los pasillos del nosocomio.

Las palabras que Samaranch pronunció durante la presentación de la candidatura de Madrid 2016 (que finalmente ganó Río de Janeiro), en octubre de 2009, acabaron siendo proféticas.

«Queridos colegas, sé que estoy muy cerca del final de mis días. Tengo 89 años de edad. Permitidme que os pida que toméis en consideración premiar a mi país con el honor y el deber de organizar los Juegos Olímpicos de 2016», dijo entonces el presidente de honor del COI.

La muerte de Samaranch supone la desaparición de uno de los grandes referentes del olimpismo mundial, cuyo mandato al frente del COI entre 1980 y 2001 fue el más largo después del barón Pierre de Coubertin, creador de los Juegos de la era moderna (1896-1925).

El presidente de honor vitalicio del COI, al que el rey Juan Carlos I de España concedió el título de marqués por sus trabajos en favor del deporte y el olimpismo, dejó una gran impronta en el organismo que presidió especialmente en el ámbito de la financiación en el que impulsó el recurso a los patrocinios y los derechos de televisión.

Samaranch también se preocupó por la limpieza en el deporte poniendo las bases de lo que acabaría siendo la Agencia Mundial Antidopaje y también impulsó la creación del Tribunal de Arbitraje Deportivo, pero su logro más querido fue haber conseguido la organización de los Juegos Olímpicos de 1992 para Barcelona.

«Fue un innovador. Se adelantó a su tiempo», señaló el secretario de Estado español para el Deporte, Jaime Lissavetzky, una de las muchas personalidades que rápidamente han mostrado su dolor por la muerte de Samaranch.

También desde el gobierno, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega expresó sus «condolencias», mientras que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, consideró que «ha muerto un hombre del deporte, al que le debe muchísimo el deporte español» y el olimpismo mundial.

«Me siento muy afligido por el fallecimiento del hombre que dio un gran impulso a los Juegos Olímpicos de la era moderna, un hombre que me sirvió de fuente de inspiración y cuyos conocimientos sobre el deporte eran realmente excepcionales», dijo desde Ginebra, el presidente del COI, el belga jacques Rogge.

«Es un momento triste y doloroso no sólo para el mundo del deporte y para el mundo del Olimpismo, para España y para todo el mundo», añadió, por su parte, el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco.

El gobierno regional catalán también se ha unido a las muestras de condolencias y ha ofrecido su sede, el Palau de la Generalitat, para la instalación el jueves de la capilla ardiente de Samaranch.

La capilla permanecerá abierta el jueves para que todos aquellos que lo deseen den su último adiós a Samaranch.

(Información de La Jornada)