Guaymense, primer arquero mexicano en un mundial

Colaboración de Alexis Sánchez

alexis.sanchez@gmail.com



Debieron transcurrir apenas 19 minutos cuando Lucien Laurent marcó el primer gol en la historia de los mundiales. Fue en Montevideo, Uruguay. El estadio Pocitos era la casa del Club Peñarol y el patíbulo de la primer oncena mexicana defendida en el arco por un militar sonorense: el General Oscar Bonfiglio Martínez.

El primer futbolista guaymense

La llegada de Juan Carlos Valenzuela Hernández a las filas del Atlas de Guadalajara, ilusionó a quienes disfrutamos de este deporte en tierras beisboleras. El hasta ese entonces desconocido chico del Fovissste, llamó la atención de propios y extraños, y cómo no, si era el primer guaymense en llegar a la Primera División del balompié mexicano. Por lo menos eso creímos hasta que conocimos la historia del “Yori” Bonfiglio.

Estación Ortiz se constituyó como poblado y comisaría del municipio de Guaymas en 1881, gracias al tendido ferroviario que existía entre la cabecera municipal y la capital del estado, Hermosillo.

Para antes de 1930, fecha en que Uruguay sería el escenario del primer mundial de fútbol en la historia, en la comisaría de Ortiz se atestiguaba la construcción de un cuartel militar, indicio de una actividad del tipo desde muchos años antes.

Allí nació el General Oscar Bonfiglio Martínez un 5 de octubre de 1905, militar mexicano que jugó fútbol para diversos equipos del ejército, de entre los cuales apareció uno famoso en la historia de nuestro balompié: el Atlético Marte.

Su posición era la de arquero y nunca imaginó que escribiría historia en nuestro fútbol. ¡Y de qué manera!

“El Yori”


Le conocían como el “Yori”, término de la etnia yaqui que se refiere al hombre blanco, y en general, a quien no pertenece a la tribu. Ellos se llamaban a sí mismos “Yoreme”, que en dialecto significa gente, y es la contraposición del “Yori”.

Por los años del mundial, la milicia y los siempre aguerridos yaquis sostenían cruentas batallas de exterminio mutuo.

Foto: seleccionmexicana.jpg [ México: Oscar Bonfiglio, Francisco Garza Gutiérrez, Rafael Garza Gutiérrez. Manuel Rosas, Raymundo Rodríguez, Felipe Rosas, Alfredo Sánchez, Juan Carreño, Roberto Gayón, Hilario López, Felipe Olivares. Es la alineación del juego México Argentina que perdieron 6-3 en el mundial ]

Eran fines de la revolución y el “Yori” Bonfiglio fue designado a cubrir el arco mexicano en Uruguay. Ese momento representa una importante página en la historia deportiva de nuestro país, pero también para nuestro estado de Sonora y nuestra Ciudad y Puerto de Guaymas.

Fue uno de los nuestros el primer representante del arco mexicano en la historia de los mundiales, pero también el primero en recibir una anotación al minuto 19 por parte de Lucien Laurent de la selección francesa.

De esa manera también se iniciaron los datos históricos denominados como “los primeros” en el libro de récords de los mundiales. México fue la primera selección en recibir gol… y la primera en perder un encuentro.

Tradición beisbolera

Los estados de Sonora y Sinaloa están catalogados deportivamente como entidades meramente beisbolistas. Los equipos, la historia y los logros lo justifican.

Por muchos años se dijo que en Guaymas se jugó el primer encuentro de béisbol en nuestro país. Esto lo validó por muchos años el Salón de la Fama del Béisbol en México, tras una investigación realizada por otro guaymense, Francisco “Gallo” Rodríguez Gómez, basada en una publicación del escritor Miguel Silva Durazo quien se basó en un  relato de un vecino portense, don Torcuato Marcor.

Otra investigación, la del joven César González Gómez, desmintió muchos elementos del hecho relatado en el libro “El béisbol en Sonora”, despojando momentáneamente a Guaymas del mote “Cuna del béisbol”, pero no de la tradición que impera en nuestra entidad por el “deporte rey”, por lo que el hecho de que existan jugadores destacados en el llamado “juego del hombre”, es una situación poco frecuente y a veces, escasamente difundida.

El Topo Valenzuela

Juan Carlos Valenzuela Hernández se convirtió en un académico prometedor en el filial de divisiones inferiores del Atlas de Guadalajara, como un destacado defensa. Debutó en la jornada quince del Clausura 2003 en el triunfo de Zorros sobre Tecos de la UAG  (su siguiente equipo).

Conoció la gloria del gol al minuto 61 del sábado 5 de noviembre de 2005 en el torneo de apertura, anotando el momentáneo 2-0 de Atlas sobre Chivas del Guadalajara, sin embargo al 65 y al 86, Adolfo “Bofo” Bautista terminaría empatando el encuentro.

Ese gol motivó al defensa para buscar una posición más ofensiva en los siguientes torneos. En el clausura 2006 le anotó a Dorados de Culiacán y al Necaxa en las jornadas 13 y 16, respectivamente.

Para el clausura 2008, Cesar Luis Menotti lo llamó para formar parte de los extintos Tecos, ahora Estudiantes de la UAG, donde sólo le anotó al Monterrey en la jornada 4 del apertura 2008. Recordar que primero se juega el clausura y luego el apertura.

La calidad defensiva y en ocasiones ofensiva del Topo Valenzuela, le valió que fuese llamado por el América para el clausura 2009, en el que también se hizo presente en el marcador contra su club debutante, el Atlas, en la fecha 6.

El sueño de todo futbolista de enfundarse en la casaca verde de la Selección Nacional, llamado por el sueco Sven-Göran Eriksson el 24 de septiembre de 2008, lo cumplió en un amistoso ante la oncena de Chile, corriendo con la mala suerte de acreditarse un autogol que le dio la victoria a los andinos.

Otro terrible momento del guaymense fue en la semifinal de la Copa de Oro 2009, cuando faltando apenas 20 segundos para concluir el tiempo complementario, tras un pelotazo de la selección costarricense al área grande, un delantero gana la pelota al Topo y termina anotando en la portería de Memo Ochoa, empatando y llevando hasta la tanda de penales que finalmente ganaría la oncena mexicana.

Lo que pareció el cierre de su trayectoria en la llamada “Selección Mayor”, desapareció con el llamado y segunda oportunidad del “Vasco” Javier Aguirre, brindando hasta hoy actuaciones de regulares a buenas, y se ha colado hasta la fase final de la eliminatoria mundialista.

La hazaña de un guaymense como Valenzuela Hernández de destacar en el fútbol en una tierra beisbolera, llamó la atención de la crónica especializada y pronto fue catalogado como el primer guaymense en llegar al fútbol profesional mexicano; el primero en debutar con la Selección Nacional, y el primero en defender la casaca del club más importante de México: el Águilas del América, sin embargo, no fue así. Hubo uno antes en esos rubros: Oscar “Yori” Bonfiglio.

Lo que si puede presumir “El Topo”, es ser el primer guaymense en anotar un gol en el fútbol profesional mexicano el 5 de noviembre de 2005; el hecho de ser adquirido por César Luis “El Flaco” Menotti (ex técnico del Barcelona, Atlético de Madrid, Boca Juniors, River Plate, Peñarol uruguayo, Sampdoria italiano, de la Selección Mexicana y de los Tecos de la UAG); el llamado de Sven-Göran Eriksson (ex técnico de la Selección de Inglaterra y de México); y de la confianza depositada por Javier Aguirre, actual técnico nacional. Sin duda, algo le ven.

El primer guaymense en el América


Oscar “El Yori” Bonfiglio fue partícipe de algunos encuentros internacionales celebrados por clubes mexicanos, esto debido a la no existencia aún de una liga profesional, sin embargo, el amateurismo de la época estaba afiliado a la FIFA, de ahí que la entonces Federación Nacional de pronto designara a ciertas agrupaciones o clubes para representar al país, como sucedió con el primer y original “campeonísimo” del fútbol mexicano: el Necaxa de 1935.

Antes de ello, en 1923, México tuvo su primera participación internacional, enviando en su representación al Club América a Guatemala. La historia se repitió en 1926, pero en esta ocasión fue en La Habana, Cuba.

México asistió a los Olímpicos de Amsterdam dos años después, y la base de la selección era precisamente el Club América.

Bonfiglio defendió el arco nacional en esos olímpicos, quedando eliminados en el primer encuentro por la llamada “Furia española”, cayendo 7 goles por 1. Ese acercamiento del “Yori” con los azulcremas le valió para jugar con ellos su partido de despedida en 1938, convirtiéndose en el primer portense en vestir esa casaca.

Futbolista, General de la milicia y Director Técnico


La historia y desarrollo de nuestro balompié son de hecho recientes, de ahí que el General Bonfiglio fue también uno de los primeros ex jugadores que se convirtió en director técnico.

En el ejército mexicano llegó a ser General de División. Se retiró como profesional en 1938 con las Águilas del América. Ese mismo año se convierte en director técnico del Club Deportivo Guadalajara, pocos años después bautizados con el mote de “Las Chivas” en la temporada 38-39. Dirigió también a la entonces popular Selección Jalisco en los 40, así como al Puebla y al Irapuato en los 50’s.

Es padre del actor mexicano Oscar Bonfiglio Mouett, conocido en el mundo artístico como Oscar Morelli, y abuelo del actor Oscar Bonfiglio y del cantante Andrés Bonfiglio.

¿Lo sabía?

2 Comments Posted

  1. Muy interesante reportaje…me impresiona mucho la combinacion de un alto cargo en el ejercito combinado con el deporte!!!
    muchos articulos ilustrativos como este

    saludos desde Honduras

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