«En el PAN vamos muy retrasados para el 2012»: Javier Lozano

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de junio.- Los secretarios del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, y de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, se manifestaron ayer apoyo recíproco en sus aspiraciones por conseguir la candidatura presidencial del PAN.

Entrevistados en Los Pinos, ambos funcionarios estaban juntos cuando respondieron a la pregunta de quién declinaría en favor de quién.

A la pregunta de quién sería el precandidato al que apoyaría, Lozano dijo que en los próximos días tomará la decisión de participar y enseguida adelantó que sería Cordero. “Está muy claro con quién me sumaría, que es el caballero”, dijo el secretario del Trabajo, mientras hacía un ademán hacia Cordero.

Después, el titular de Hacienda comentó que Lozano tendría el mismo apoyo de su parte. “Es bien correspondido el secretario (Lozano), hay una gran afinidad de proyectos, hay una gran afinidad en objetivos”, dijo.

En otra entrevista, Lozano consideró que la lista de precandidatos del PAN en el gabinete debiera reducirse a una persona para competir internamente, en todo caso, contra “Santiago (Creel), Josefina (Vázquez Mota) o Emilio (González Márquez)” y escoger, “al mejor, al más posicionado”.

En tanto, Alonso Lujambio, titular de la SEP, dijo que aún no analiza el escenario de una declinación y defendió que haya competencia interna en su partido.

Lozano y Cordero pactan apoyo

Entrevistados en Los Pinos, los secretarios del Trabajo, Javier Lozano, y de Hacienda, Ernesto Cordero, se manifestaron apoyo recíproco en sus aspiraciones por conseguir la candidatura presidencial del PAN.

Ambos funcionarios estaban juntos cuando respondieron a la pregunta de quién declinaría a favor de quién.

El titular del Trabajo perfiló la ruta partidista que consideró necesaria, de reducir el número de precandidatos panistas de siete a cuando mucho tres, y abiertamente manifestó su disposición a sumarse a otro que estuviera con mayores posibilidades.

A la pregunta de quién sería el precandidato al que apoyaría,  adelantó que sería Cordero.

“Está muy claro con quien me sumaría, que es el caballero”, dijo, mientras hacía un ademán hacia Cordero.

Enseguida, el titular de Hacienda comentó que Lozano tendría el mismo respaldo de su parte.

“Es bien correspondido el secretario (Lozano), hay una gran afinidad de proyectos, hay una gran afinidad en objetivos, en la manera de hacer las cosas, en la convicción por tener un mejor país y es igualmente correspondido”

“¿Eso significa que usted apoyaría a Lozano?”, se le interrogó a Cordero.

“Con todo gusto, y con todo el corazón y con todas las ganas”, añadió.

Sin embargo, aclaró que aún esperará para definir una eventual renuncia al gabinete.

—¿Cuándo renuncian?

—Hay que esperar los tiempos.

“Vamos retrasados”

Hubo otra entrevista de prensa a Javier Lozano, también en la residencia oficial de Los Pinos, y en la que sin la presencia de Cordero reiteró lo que horas atrás había declarado sobre la importancia de acelerar las definiciones personales de cara a los comicios de 2012.

Argumentó que “el tiempo apremia”, y que en el PAN “vamos ya muy retrasados como partido para lo que viene”.

Lozano alegó que hay muchos aspirantes, “una lista de siete cuando menos, y no es conveniente, creo que tenemos que irnos más rápido, reducir este número en dos, tres cuando mucho ya en la contienda como tal”.

Fue en ese contexto que anunció que en su calidad de aspirante blanquiazul tendrá en los próximos días “una evaluación muy seria” de capacidades, trayectoria y resultados.

“No es una cuestión que sólo baste con la aspiración legítima personal, sino que hay que tener en mente que en ese proyecto y en ese equipo lo que debe prevalecer es un interés común y, si somos congruentes, debemos actuar con generosidad y en esa generosidad mantenernos unidos, con disciplina.”

Dijo que él sabrá “muy pronto” si sigue adelante y deja la dependencia, o “si no, me sumo a otro proyecto que es un proyecto ganador, para darle fuerza, para aportar lo mejor de mí y todo lo que tengo para lograr éxito en el 2012”.

“¿Para cuándo sería esto?”, se le preguntó a Lozano.

“Estoy hablando de unos cuantos días, ya no debe pasar mucho más tiempo. Insisto, yo creo que ya vamos tarde y entonces estoy haciendo una evaluación sería, muy sensata, muy realista y congruente.

“Me siento con muchísima fuerza, con mucho ánimo de seguir adelante. Y de seguir en política, de estar en el proyecto y en el equipo, y bueno, pues si, puedo yo encabezar ese proyecto, qué mejor, y espero la generosidad de mis compañeros. Pero si no, que sepan que cuentan conmigo.”

Horas antes, Lozano ya había dicho que “claramente yo tengo grandes coincidencias con Ernesto Cordero. Yo sé perfectamente que si él fuera, pues yo encantado de la vida de ir con él” y acotó de inmediato que estaba seguro que si él era “el bueno”, el titular de Hacienda se sumaría de inmediato a su candidatura.

“Yo voy a jugar el papel, la función, la misión y la responsabilidad que me corresponda. Si es como candidato, si es como jefe de campaña o como candidato para algún otro cargo de elección popular, o para seguir siendo secretario de Estado, para ser parte de lo que sea, pero siempre en un proyecto, en un equipo, siempre con disciplina, con unidad y  generosidad”, subrayó el funcionario federal.