Mike Tyson levanta el vuelo en TV

CIUDAD DE MÉXICO.- Amado por algunos, odiado por otros, pero nunca ignorado, así ha sido Mike Tyson, quien luego de enfrentar múltiples retos en su vida, como la pérdida de su hija menor, la bancarrota y el dejar de ser un ídolo del boxeo, se une al mundo de la TV para mostrar una fase desconocida: criador de palomas de carreras.

En el reality show Cara a cara con Mike Tyson, que se estrena mañana, el público descubrirá cómo a través de la crianza de estos animales el ex boxeador se sobrepuso a la muerte de su hija Exodus, quien falleció el 26 de mayo de 2009 luego de asfixiarse accidentalmente con un cable, y que no todo ha sido la mordida en la oreja que le dio a Evander Holyfield en la pelea que sostuvieron en 1997 por el título mundial de boxeo en la categoría de Peso Pesado.

“Creo que el cambio que experimenté hace unos años se debe probablemente a la muerte de mi pequeña hija de cuatro años. En ese momento sentí que mi vida se había terminado, pero al mismo tiempo comprendí que en realidad empezaba, porque tenía que empezar a vivir por ella, es decir, cambiar para dar mejores ejemplos a mis otros hijos y no vivir de la manera en que lo hacía.

“Eso no representaba el modo que yo quería que ella viviera, todos saben lo que significó para mí, a veces pienso que debí aspirar a ser un mejor padre. El hecho es que ahora sólo quiero poner aquellas características que sean buenas en mis hijos, que cuando son más jóvenes uno puede dirigirlos tanto como quiera, aunque ellos son de nosotros no nos pertenecen”, dijo Mike en entrevista proporcionada por el canal.

Tyson comenzó con la crianza de palomas cuando tenía escasos diez años de edad y es a estos animales a los que debe su trayectoria como pugilista, pues el primer golpe que lanzó fue porque no pudo contenerse cuando un bravucón del barrio donde vivía mató a una de sus palomas, las cuales desde esos años le han servido como válvula de escape.

“Empecé a fijarme en las palomas porque cuando tenía como diez u 11 años acostumbraba escaparme de la escuela a algún lugar lejos de los chicos que me molestaban, porque era el típico niño negro que tenía sobrepeso y usaba lentes, siempre se metían conmigo, por eso no iba a la escuela, caminaba en las calles sólo para matar el tiempo. Regresaba a la hora del recreo, por la comida, y después me tenía que ir porque nunca podía comerme el lunch en el colegio.

“También tenía ropa horrible, así que la calle era mi vida. Hasta que un día, un chico me dijo que le ayudara a cargar unas cosas a un techo, en donde había una caja con estas aves y así empezó todo”, recordó Tyson.

“Los chicos hacían competencias con ellas, pero nunca regresaban al nido, así que quién mejor que el ‘niño gordo’ para perseguirlas. Al día siguiente volví con ellos, pero comenzaron a atacarme porque pensaron que quería robarles sus aves, pero no, así que abandoné la escuela y me dediqué a estos animales.”

En este reality Mike está acompañado de un grupo de amigos que comparten su pasión por estas aves, y por vez primera el ex boxeador llevará a sus palomas a carreras específicamente diseñadas para ellas, mostrando el mundo y la subcultura de ese tipo de competencias.

“Lo primero que llegué a amar en la vida fueron las palomas, no sé realmente por qué… me siento ridículo tratando de explicarlo. Ellas forman parte de mi vida, son una constante en mi cordura y sencillamente a esto me dedico. Si tengo la fortuna de llegar a viejo, lo haré teniendo aves”, añadió.

El ahora corredor novato cuenta con el apoyo de los integrantes del palomar, llamado Rincón de Tyson: Mario Costa, su mánager y amigo de toda la vida; Vinnie Torre, su entrenador de palomas, y los hermanos Román, encargados del cuidado de las aves.

Y es gracias a esta pasión, que Tyson se niega a volver a los cuadriláteros, de los cuales tiene dulces y amargos recuerdos, pero ningún arrepentimiento de lo que hizo durante su carrera deportiva.

“Desearía tenerlos, pero no puedo, porque eso significaría que no crecí ni me desarrollé en ningún aspecto de mi vida. Así que no quiero tener ningún arrepentimiento ni pensar en qué hice, qué no hice, lo que debí hacer o desear algo. Ahora puedo reír y pensar que estaba muy mal cuando joven, que no debí hacer tal o cual cosa porque me lastimó, pero todo eso sería ridículo, porque lo que tenía que suceder sucedió, y me ayudó a ser la persona que soy ahora”, apuntó.

A la par de ver a Tyson en este show, también se le puede observar en la cinta ¿Qué pasó ayer? 2, para la que hizo una  participación especial y que está en la cartelera de
nuestro país.

“Me encanta actuar y me fascinó estar en la película, simplemente quería volver a la secuela. Quiero seguir entreteniendo a la gente de la misma manera en que lo hacía cuando peleaba, que no era sólo porque era un hombre grande y con una fuerza enorme para pelear, sino por el espíritu que tenía como atleta, el cual quiero mostrar también en mi carrera como actor”, finalizó.

(Información de Excelsior.com)