La depresión invernal pudiera estar relacionada con falta de luz solar: Secretaría de Salud

Cambios en la alimentación, problemas de sueño y falta de participación en actividades sociales son algunos de los síntomas del trastorno depresivo estacional, padecimiento que afecta a seis de cada 100 personas, principalmente durante esta temporada.

“Aparece en la misma época cada año; los síntomas ocurren solamente en invierno por lo menos dos años seguidos y no hay síntomas depresivos en otra temporada”, comentó la doctora Soledad Rodríguez Verdugo, directora de Enseñanza e Investigación del Servicio Estatal de Salud Mental.

Las personas que la manifiestan también suelen tener problemas con el apetito y molestias físicas como gripe, infecciones en la piel, cansancio, entre otras.

Los especialistas consideran que este padecimiento se presenta sobre todo en la temporada invernal porque hay menos horas de luz solar, lo que afecta la producción de hormonas cerebrales en los seres humanos.

“Se piensa que está relacionado con el papel que juega la luz solar en la producción de hormonas en el cerebro; la luz que entra por los ojos permite producir melatotina y serotonina, que ayudan a regular los ciclos de sueño, energía, estado de animo y apetito”, comentó Rodríguez Verdugo.

Algunos pacientes con síntomas leves, pueden mejorar su condición simplemente con exponerse durante más tiempo a la luz solar, hacer ejercicio y consumir frutas y verduras en lugar de grandes cantidades de carbohidratos; sin embargo, las personas con signos más recurrentes deben acudir con el especialista.

La Secretaría de Salud cuenta con los CISAME (Centro Integral de Salud Mental), donde los pacientes pueden recibir atención para este y otros padecimientos. Las unidades se encuentran en Hermosillo, Navojoa y Nogales.

“El especialista además de un antidepresivo, puede dar terapia de exposición a la luz. Si tiene solamente síntomas leves, con el hecho de pasar más tiempo al aire libre durante el dia pudiera mejorar”, comentó.

La especialista dijo que este padecimiento no debe confundir con la “tristeza por el recuento de los daños”, que no es una enfermedad y que por lo general se presenta por motivo de la Navidad y el Año Nuevo.

“Es la tristeza que le da a las personas que empiezan a hacer un análisis, los que están solos, tuvieron pérdidas económicas, no lograron el ascenso o no están donde quieren; se ponen a pensar en todo lo negativo y no ven lo positivo”, explicó la especialista de la Secretaría de Salud.

Las personas que presentan tristeza no requieren de tratamiento, pues es una emoción y no un trastorno, a menos que se complique.

“Si se sienten tristes se recomienda sentarse en silencio a disfrutarla, sentirse lo más triste que puedan y salir de ella; si no dura más de una semana y no presenta síntomas físicos no hay ningún problema. La tristeza también se puede disfrutar porque es parte de nuestras emociones”, comentó.