Temen que campañas congelen las reformas

CIUDAD DE MÉXICO.- El primero de febrero arrancará el primer periodo ordinario de sesiones correspondiente al tercer y último año de ejercicio de la LXI Legislatura. Para muchos diputados, el trabajo parlamentario ya está casi concluido por las campañas a la Presidencia, por lo que vaticinan que las reformas “estructurales” pendientes se mantendrán en la congeladora parlamentaria, dañando al país, tanto en la generación de empleos como en el crecimiento económico que se requiere.

Sin embargo, el electorado abriga la esperanza de que los legisladores asuman sus responsabilidades y saquen adelante las reformas que el desarrollo del país requiere, pero, inevitablemente, y por más que los inquilinos de San Lázaro aseguren que no sucederá, el proceso electoral rumbo a la elección Presidencial contaminará el quehacer legislativo en la Cámara de Diputados.

Muchos compañero seguramente pedirán licencia para irse a sus campañas”, reflexionaba desde hace algunos días ya la diputada y vocera perredista, Leticia Quezada.

Los diputados suplentes con alguna experiencia previa o sin ella tendrán necesariamente que transitar por un periodo de adaptación más o menos prolongado, pero en todo caso tampoco podrán sustraerse del todo del proceso electoral, lo que mermará la atención de sus responsabilidades.

Pero además de que las expectativas económicas estarán condicionadas por un contexto internacional adverso, la legisladora del PRD Esthela Damián Peralta destaca el lastre que significará el aumento de la deuda por habitante en México, que sólo en el 2010 alcanzó una cifra superior a los mil pesos por habitante.

Damián Peralta dio a conocer que conforme estimaciones de la Unidad de Control y Evaluación de la Cámara de Diputados, plasmadas en la Evaluación de la Cuenta Pública 2010, al término de 2011, la deuda pública federal se ubicaba en 4.7 billones de pesos, es decir, el equivalente a 33.3% del PIB. Abundó que el saldo de la deuda pública federal y su proporción respecto a algunas variables clave de la economía y las finanzas públicas registra un fuerte aumento en la actual administración, por lo que debe ser monitoreado cuidadosamente, con el fin de mantenerlo dentro de los niveles manejables para el país.

Algo que llama la atención es que los niveles actuales de endeudamiento público basados en créditos internos no se habían visto desde la crisis financiera de 1994-1995”, destacó la perredista.

Por su parte, el vicecoordinador del PRI en San Lázaro, José Ramón Martel, advirtió que frente a un previsible escenario de recesión mundial, resulta obligado hacer un esfuerzo coordinado y conjunto del sector público, del sector privado y del sector social.

Todos los actores de la vida económica y todos los actores de la vida política debemos entender que a cada uno nos corresponde actuar colectivamente para, sobre todo, lograr que este país, derivado de los problemas económicos, no se tensionen.” Agregó que si bien la política económica bajo la dirección del Banco de México, conjuntamente con Hacienda, ha permitido generar un contexto macroeconómico positivo, ello no resulta suficiente al bolsillo de los mexicanos.

(Información de Excelsior.com)