CIUDAD DE MÉXICO.- Ahora todos somos europeos, afirmó el presidente Felipe Calderón al manifestar su disposición a jugar un rol activo en la búsqueda de auténticas soluciones a la crisis del euro que de no superar, advirtió, podría tener graves consecuencias para todos.
En los Pinos, reunido con los representantes de los líderes del G-20, el ejecutivo federal habló de las perspectivas de la Cumbre que las economías más poderosas y emergentes del mundo tendrán en junio en Los Cabos, Baja California Sur.
Como presidente en turno del G-20 y anfitrión de ese encuentro, Calderón aseguró que México está decidido a impulsar una agenda de cambios para dejar atrás la crisis financiera internacional y pidió tomar en cuenta las experiencias de las crisis registradas en México y los países de América Latina en las décadas de los ochenta y noventa.
Habló de recuperar la estabilidad económica, como condición indispensable para el crecimiento y la generación de empleos; promover el fortalecimiento de los sistemas financieros y fomentar la inclusión financiera; mejorar la arquitectura financiera internacional en una economía global; avanzar en el tema de la seguridad alimentaria, y alentar el desarrollo sustentable.
Expuso la necesidad de distinguir entre economías con problemas de liquidez y de solvencia. Alertó que de no hacerlo, la desconfianza de los mercados acaba por traducirse en falta de credibilidad y ésta podría traducirse en una catástrofe financiera mayor.
Vino entonces una referencia al próximo domingo, día en que se desahogará la elección interna del PAN para elegir candidato presidencial.
Pero el mandatario, sólo se refirió al juego de Gigantes y Patriotas.
(Información de Excelsior.com.mx)










