Después del mal sabor de boca dejado tras la floja actuación frente a Guyana, esta noche en el siempre hostil Estadio Cuscatlán, en San Salvador, la Selección Nacional de México buscará retomar su mejor nivel de juego y dar un golpe de autoridad que deje claro que esta vez la eliminatoria rumbo al Mundial no será de tránsito lento y pesado.
El equipo de José Manuel de la Torre tendrá que imponerse a uno de los entornos más belicosos a los que se enfrenta el TRI históricamente en Centroamérica, y buscar un triunfo en una aduana en la que se han perdido dos de tres partidos de eliminatoria mundialista.
Cierto es que México atesora historias de éxito y supremacía ante El Salvador, selección a la que goleó por 4-1 en el último juego eliminatorio, efectuado en el Estadio Azteca en el 2009 y también lo hizo por 5-0 en su duelo más reciente, en la Copa Oro 2011, y frente a la cual apenas contabiliza cuatro derrotas en 27 choques.
Pero si en algún lugar esta rivalidad empareja las cuentas y enciende pasiones es justamente en San Salvador, donde el TRI no gana desde 1997, cuando con Bora Milutinovic en el banquillo y Luis García como goleador, México fue capaz de imponerse por 1-0.
No ocurrió lo mismo en los otros dos choques eliminatorios, pues en 1993, con Mejía Barón en el banquillo, México fue derrotado por 1-2, mismo resultado que se repitió en el 2009, ya con Javier Aguirre en el timón.
Por si los antecedentes directos no fueran suficiente, habrá que decir que El Salvador sorprendió el sábado pasado al conseguir un valioso empate (2-2) en San José frente a Costa Rica, tras reponerse de una desventaja de 0-2.
México jamás ha quedado eliminado de un Mundial cuando la eliminatoria se desarrolló a visita recíproca, pero los procesos que le llevaron a esa mega cita no siempre fueron plácidos. De hecho en el camino rumbo a Sudáfrica 2010, la selección sufrió más derrotas que nunca, al perder cinco partidos, todos en campo ajeno, resultados que explican porque hubo tantos cambios de entrenador.
(crónica)

