PARÍS.- Uno de los argumentos que utilizó el Paris Saint Germain (PSG) para convencer al delantero sueco Zlatan Ibrahimovic de que se uniera a la plantilla de Carlo Ancelotti fue mostrar el interés del club por reclutar al centrocampista brasileño del Real Madrid, Kaká, según informa la edición digital de L’Équipe.
Según el diario deportivo de referencia en Francia, el fichaje de Ibrahimovic debió cerrarse ayer, después de que se negociara su contrato en París, una vez aceptado el traspaso tanto por el jugador como por el AC Milán.
Agrega L’Équipe que la llegada “del internacional brasileño, con contrato con el Real Madrid hasta 2015, estaría ligada a la del gigante sueco”.
“Para terminar de convencer al delantero del AC Milán, los dirigentes parisinos le habrían hecho saber su intacta voluntad de reclutar al Balón de Oro de 2007”, escribe el periódico.
El rotativo recuerda que el club parisino, que ya tocó al brasileño el pasado mes de abril, no ha abandonado la idea de contar con el centrocampista de 30 años en una plantilla a la que ya se han sumado este verano Lavezzi y Thiago Silva y a la que está apunto de incorporarse el joven italiano Marco Verratti.
Reunión con Mourinho
Kaká se reunió por espacio de 45 minutos en las oficinas del Bernabéu. Allí, donde acudió acompañado por su padre, le esperaba su entrenador, José Mourinho, de manera que se ha producido la reunión esperada hace días entre entrenador y futbolista.
Es conocido que el portugués José Mourinho ha decidido que el rol del jugador brasileño esta temporada sea menor y que su intención era comunicárselo nada más arrancara la pretemporada. La presencia de Kaká en el Bernabéu podría ser indicativa. Para el Madrid, la salida de Kaká es condición importante para afrontar el fichaje de Modric.
Mourinho ya le ha comunicado al jugador que su rol en el Madrid iba a ser mucho menor y la intención del club es que su salida se resuelva cuanto antes. La cuestión, eso sí, es saber qué cantidad puede dejar Kaká, que podría haber llegado a las oficinas con una oferta bajo el brazo, en las arcas del club. Desde luego, no la esperada por el Madrid.
Los 45 minutos de reunión de Kaká y su padre con José Mourinho pueden ser decisivas para su futuro.
Kaká fue el primer fichaje de Florentino Pérez en su nueva era de mandato en el Real Madrid, pero una serie de lesiones unida a su bajo rendimiento y la poca confianza depositada en él por parte de los técnicos no le han permitido al ex del Milán amortizar los 65 millones que el cuadro de Chamartín pagó por su fichaje.

