BARCELONA.- Bastante sufrido resultó el triunfo con el que el Barcelona debutó en la presente edición de la Liga de Campeones de Europa, pues a 20 minutos del silbatazo final, los catalanes perdían el encuentro 2-1 ante el Spartak de Moscú y tuvo que aparecer en escena Lionel Messi para poner orden y con dos tantos darle a los catalanes sus primeros tres puntos en el certamen continental.
El equipo ruso dirigido por el español Unai Emery, se plantó con personalidad en el Camp Nou y desde los primeros minutos encontró la manera de incomodar al Barcelona e inquietar a Víctor Valdez.
Pero con un golpe de autoridad en el minuto 13, los azulgranas parecían domar los ímpetus de su rival, Tello recibió el balón en los linderos del área, se sacó con un amague la marca de un rival y con la parte interna del pie derecho impactó el esférico para mandarlo a guardar del lado izquierdo de la cabaña rusa.
La igualdad para el conjunto visitante, llegó al 28’ a través de un autogol de Dani Alves, que en su intento de despejar una pelota que se dirigía al área blaugrana, le pegó mal al balón y terminó incrustándolo en su propia meta.
Para la parte complementaria, el Spartak hilvanó un contragolpe letal que gracias a la buena definición de Rómulo ante Valdez, significó la momentánea ventaja para los rusos que cayó como balde de agua helada en el Camp Nou.
Entonces llego el momento de Messi, el argentino su vistió de traje una vez más, primero capitalizó una gran jugada individual de Tello que llegó a línea de fondo y después le sirvió para que fusilara al guardameta del equipo moscovita. Y después, al 79’, remató de cabeza un servicio de David Villa al área, poniendo así cifras definitivas.

