El fin del poder

El Juglar de la Red

 

Por Rafael Cano Franco

 

Conteo:

Cuenta regresiva: faltan 3 días para que la pandilla del Nuevo Sonora se vaya.

 

 

Hace 72 meses inició el primer sexenio de un gobierno panista en Sonora, al principio las expectativas no eran tan malas, de hecho Guillermo Padrés llegó con los astros alineados a su favor: un gobierno federal que lo respaldó económicamente, un Partido en la entidad que gozaba de gran prestigio y reconocimiento, incluso el alcalde de Hermosillo era correligionario. El panorama no era tan sombrío y no se tenían evidencias de que pudieran colapsar.

Ahora que ya prácticamente se consumió el periodo para el que fue electo como gobernador, Guillermo Padrés deja el cargo en medio de un enorme desprestigio, con la carga negativa más alta a la salida de un mandatario, sale con la posibilidad de ir a la cárcel y llevar junto con él a varios de sus colaboradores; se va con los bolsillos repletos de dinero pero también con el desprecio de Sonora.

Sin dejar aún de ser Gobernador, ya siente que no tiene el poder.

En seis años de gobierno, resultó evidente que nada se planeó, todo se hizo en base a ocurrencias, se decidió en base a los intereses exclusivos de grupo que gobernaba; la improvisación y las malas decisiones fueron la constante; ocupados como estaban en el saqueo, se olvidaron de prepararse para cuando no tuvieran el poder, incluso dejaron en el olvido el de preparar la propia defensa.

Por eso es que ahora, de última hora, Guillermo Padrés recurre a la única trinchera que le queda: apelar a la lealtad de un puñado de diputados.

La estrategia está sustentada más en una defensa política que basada en la ley; se trata de politizar los temas para polarizar las posturas, por ello es que recuerdan los 417 mil votos que obtuvo Javier Gándara, pero aquí se equivocan, porque como decía el propio Candidato del PAN: Javier Gándara es Javier Gándara y Guillermo Padrés es Guillermo Padrés.

Quieren engañar con el sofisma de que esos 417 mil votos fueron también como respaldo a lo realizado por Guillermo Padres y se olvidan de la existencia de más de 470 mil que votaron en su contra.

Ahora bien, para que la defensa política funcione, se requiere por fuerza de la polémica pública y esto solamente se consigue con la participación de los medios de comunicación, se necesita un gran trabajo informativo y mucho dinero para lograr los espacios que puedan aceptar la versión de que Guillermo Padrés es un perseguido político y no un delincuente contumaz.

Más allá de dos o tres voces oficialistas que todavía quedan, sumando que puedan seguir contando con “El Imparcial”, su artillería de medios se reduce notablemente y con ello se vuelven más limitados los espacios donde se pueda defender a Padrés.

Es evidente que entre el gremio periodístico ya existe un juicio formado en contra de Guillermo Padrés; sus trapacerías y las corruptelas de los suyos han merecido el comentario de todos, siempre criticándolos, cuestionándolos y denostándolos; ¿por qué será diferente cuando ya no tenga el poder?

Es obvio que en la estrategia de defensa planeada de último momento, hay graves errores de cálculo y de alcances.

El grupo parlamentario del PAN no solamente será minoría, tampoco tendrá los recursos que llegaron a tener a su alcance con Padrés en el Gobierno; algunos de los legisladores panistas no tienen la marca de “padrecistas” y muchos de ellos aspiran a seguir escalando posiciones, siendo soberanos de su destino estos diputados van a ver por lo suyo, sin reparar en el destino de los que estuvieron antes.

Pero además, para que una defensa política funcione, también se requiere del respaldo social y no hay en estos momentos organización gremial, grupo empresarial, grupo social, ni siquiera un panista con la calidad moral que alce la voz para defender a Guillermo Padrés.

Y si no lo hicieron antes, cuáles podrían ser las razones para hacerlo luego de que no tenga poder.

Se le acabaron sus 72 meses de poder, viene ahora la parte difícil, sortear los problemas legales, los escándalos mediáticos y los ataques políticos y todo eso lo deberá sortear con sus propios recursos porque ya no tendrá la fuerza del Estado a su favor.

 

Se confirmó el pretexto perfecto

Hace unos días previmos que las lluvias en Hermosillo eran el pretexto perfecto para que el Ayuntamiento capitalino no hiciera los trabajos de bacheo en las vialidades y ayer ya nos lo confirmaron de manera oficial: Alejandro López Caballero tiró la toalla.

A partir de ayer y debido a las lluvias, el Ayuntamiento  dio por terminados los trabajos de bacheo en toda la ciudad y con eso le tiran desde ya la bolita a la administración de Manuel Ignacio “El Maloro” Acosta, que inicia el próximo miércoles.

Desde la perspectiva comodina de las autoridades municipales actuales, ya no hay remedio ni tiempo para hacer nada y pues que los capitalinos se aguanten una semana más con los baches, ¡¡total, ya se aguantaron dos años!!

Se nota que Alejandro López Caballero ya “tiró la toalla”, no está a gusto en el cargo y la urge que trascurra esta última semana para irse en pos de otras aventuras políticas; contrasta su actitud de ahora con la fiereza que buscó la alcaldía; esta actitud al final de su gobierno lo desenmascara y  nos enseña su lado frívolo, pero igual pone de manifiesto  el “valemadrismo” con que se condujo durante su gobierno.

Al grito de: –¡que arreen los de atrás! López Caballero se hace a un lado de sus responsabilidades como Alcalde y poco le importa heredar una ciudad destrozada, con sus servicios públicos colapsados, endeudada hasta el tope pero sin obras públicas que reflejen el destino de ese dinero.

Y así como tiró la toalla con los baches, igual la puede tirar con el servicio de recolección de basura, con la seguridad pública y los otros servicios públicos; da lo mismo porque parece que ya no importa trabajar para los hermosillenses.

 

Tips cortitos pa´no enfadar:

1.- Por un error involuntario –lapsus mementus del columnista—ayer dijimos que Allan de la Rosa obtuvo el Premio Nacional de Periodismo; quien lo ganó en realidad fue Alan Rubio, reportero de Grupo Uniradio y “Proyecto Puente”.

Estamos seguros que Allan de la Rosa ganará un premio de esa naturaleza en algún momento, pero en estos momentos corregimos y nos sumamos a todos los festejos y felicitaciones que recibe Alan Rubio y  todo el equipo que comanda Luis Alberto Medina.

2.- Al Procurador Carlos Navarro Súgich solamente le quedan tres días para capturar a Vladimir Arzate Carbajal y José Manuel López Hernández, los cabecillas del robo de niños en DIF Sonora y a los cuales dejó ir luego de que confesaran su fechoría.

Navarro Súgich piensa que ya la libró, porque el escándalo amaino en medios de comunicación, pero en realidad no se olvida que su negligencia y su complicidad fueron factor determinante para que Arzate Carbajal y Hernández López pusieran tierra de por medio.

Si el Procurador quiere salvar un poco la deteriorada imagen que deja, capturar a esos dos pillos sería un buen principio, así no pensaríamos que antepuso los intereses electorales a los de los niños vendidos en el bazar de DIF. A final de cuentas ya se sabe que los dejó ir para evitar un escándalo electoral que perjudicara a los candidatos del PAN.

 

Otros Juglares:

–“Me alegro de que (Donald) Trump esté ahí porque, tal y como es y diciendo lo que dice, creo que agita las cosas y eso es algo muy necesario. Porque el otro lado es blando, aburrido y muy vacio”, lo escribió el actor Robert Redford en su cuenta de Twitter y eso generó una enorme alegría en el precandidato Republicano.

Pero resulta que el representante de Robert Redford aclaró que el actor disfruta la belicosidad de Trump, pero no lo quiere como Presidente de Estados Unidos.

 

Gracias por su atención, hasta el jueves si Dios quiere. ¡¡Salud!!