Rafael Cano Franco Juglar Red

Gobernar es comunicar, no hacerse tonto

El Juglar de la Red

 

Por Rafael Cano Franco

 

Conteo:

Cuenta regresiva: faltan 4 días para que la pandilla del Nuevo Sonora se vaya.

 

 

Uno de los principios básicos de gobierno que impuso Vicente Fox como presidente de la República, fue que gobernar es comunicar. Bajo ese principio fundamentó sus campañas promocionales y se convirtió en una especie de doctrina que los subsecuentes gobiernos panistas adoptaron, cualesquiera que fuera su nivel.

Con Guillermo Padrés se pensó en la posibilidad de que su gobierno sería muy mediático, con una buena relación con los medios de comunicación, con una nueva política de comunicación social que se diferenciara de la implementada por Eduardo Bours y la mal afamada “sub 17”, la cual fue nefasta e ineficiente porque se basó en la amenaza y el amago.

Se debe reconocer que al principio, Jorge Morales Borbón resultó un buen mediador entre comunicadores y gobierno; es más, presumía que los pagos por convenios publicitarios e informativos eran mucho más generosos que los de Eduardo Bours; pero eso duró la víspera.

Apenas iniciado el tercer año de gobierno, todo se empezó a desmoronar. En enero de 2012, Morales Borbón encabezó una conferencia de prensa para informar a los directivos de medios de todo Sonora que la reconducción presupuestal no permitía el pago de publicidad; fue un buen pretexto para empezarse a sacudirse a los medios, el problema es que desde la Secretaría de Comunicación Social sabían que no iban a pagar, pero a pesar de eso siguieron contratando espacios.

Eso sí, al periódico “El Imparcial” jamás dejaron de pagarle, con reconducción o sin ella.

Lo que vino después fue una combinación de desidia y una libertad inusitada en materia de manejo informativo. Como Jorge Morales mentía con facilidad, los periodistas empezaron a no tomarlo en cuenta y le subieron el tono a las críticas, al notar la despreocupación existente en la Secretaría de Comunicación Social, el nivel siguió elevándose hasta que llegó al punto de no retorno.

Jorge Morales se convirtió  en un mero espectador del destrozo que se hizo de la imagen gubernamental; al mismo tiempo, el grupo “Talibán” que rodeaba a Guillermo Padrés le susurraba al oído que los periodistas de Sonora, excepto  El Imparcial, llevamos un gen que nos identifica con el PRI. El Gobernador terminó por creer esa mentira y puso tierra de por medio.

El alejamiento solamente empeoró las cosas; ni las críticas, que además tenían sustento, bajaron de tono, ni nadie operó a favor de Padrés Elías; es más, parecía que desde la misma Secretaría de Comunicación tenían la consigna de hacerle daño. Figuras y acciones como las de Luis Enrique Montejano, solamente exacerbaron más los ánimos perjudicando la ya deteriorada imagen de Padrés y su gobierno; pero además era evidente como pretendían manipular la información, con una visión totalmente distorsionada de la realidad.

El problema es que todo lo que se hizo siempre tuvo un cuestionamiento de la prensa; nunca hubo nada bien hecho a ojos de los medios y ya encarrerados la crítica se convirtió en adjetivo, así empezaron a salir los términos de “ratas”, “léperos”, “pillos”, todos justificados y sin contrapeso.

Jorge Morales no se ocupó de atender esos temas, prefirió encerrarse en su mundo de negocios, donde resultó exitoso porque hacia sus empresas desvió los recursos que le asignaban para la operatividad de la comunicación social.

Ni que decir de Javier Alcaraz, más que un creador de imagen, fue un maquillador de la realidad, pero resultó tan malo que todo lo distorsionó.

Hace algunos meses un amigo periodista escribió en su cuenta de twitter que Jorge Morales había hecho todo lo posible para evitar la debacle de Guillermo Padrés y fue un buen intercesor de los periodistas. Seguramente tiene sus razones para ello, pero un 90 por ciento de los comunicadores opinan lo contrario.

El asunto es que la comunicación social  generalmente se vuelve un punto secundario para los gobiernos; los políticos y funcionarios ven a los medios de comunicación como un mal necesario, como algo que hay que atender simplemente por el hecho de estar ahí.

La realidad es que los dos últimos estilos de comunicar: el de Eduardo Bours y el de Guillermo Padrés, son un completo fracaso. Sin modelo, fundamentados en la amenaza y el ahorcamiento financiero, más enfocados al culto a la imagen que a una estrategia de comunicación gubernamental.

Claro que el de Guillermo Padrés resultó peor.

Ahora se espera que Claudia Pavlovich pueda revertir esta situación; ya no se puede aceptar y menos tolerar la indolencia de otro Jorge Morales ni la arrogancia y desprecio de los jóvenes boursistas. Porque lo más triste es que luego todo se vuelve moda y lo que se hace en el Ejecutivo se replica en Ayuntamientos y Congreso, generando una epidemia incontrolable de malas relaciones para las que no existe vacuna.

 

Delegado en problemas

El delegado de Profeco, Rolando Gutiérrez Coronado está metido en tremendo lio por agredir a balazos a una persona identificada como Oscar Eduardo Díaz Oviedo. El Delegado emitió un comunicado con su versión de los hechos, pero resulta evidente que hay muchos claroscuros en su versión.

De acuerdo a su dicho, el domingo a las 4:00 de la mañana, Díaz Oviedo tocó con violencia a su puerta y luego de abrirle, lo agredió con una botella en varias ocasiones, fue en ese momento que Gutiérrez Coronado lo amagó con el arma pero eso no paró la agresión en su contra y en el zipizape fue que se disparó en dos ocasiones la pistola lo que hizo que Oscar Eduardo finalmente saliera huyendo en su vehículo, posteriormente fue atendido en un hospital local por dos heridas de bala que no ponen en peligro su vida.

Gutiérrez Coronado también aclaró que Oscar Eduardo Díaz no es novio de su hija –quien en primera instancia manejaron como hijastra–, que no lo conoce y que durante este semana no acudirá a su trabajo en Profeco para atender los asuntos legales del caso.

Por asuntos menos escabrosos han cesado a otros funcionarios y no se augura un final feliz para este caso.

 

Tips cortitos pa´no enfadar:

1.- Cuando se esperaba que la mano de Manlio Fabio Beltrones fuera evidente en la conformación del gabinete de Claudia Pavlovich, es notoria la ausencia de “beltronistas” químicamente puros.

El Presidente del PRI no solamente le dejó a Claudia Pavlovich prácticamente todo el gabinete, a final de cuentas no requiere brazos, ojos o piernas si puede llegar directamente a la cabeza del gobierno.

Pero este respeto mostrado a la Gobernadora electa también implica que ningún error cometido en el ejercicio gubernamental se lo pueden facturar a él, en todo caso todo es responsabilidad de quien designó a esos funcionarios. De ahí la importancia de no equivocarse.

2.- Tenemos que felicitar a los compañeros Alfredo “El Chiltepín” Ochoa, quien recibió el premio “Mexico” que otorga Fapermex; posteriormente el joven reportero de Grupo Uniradio, Allan de la Rosa obtuvo otro premio Nacional de Periodismo, en este caso por la cobertura que se hizo del derrame tóxico en el Río Sonora.

Felicidades a ambos colegas, siempre es halagador saber de la calidad de periodistas que existen en Sonora.

Otro comunicador que nos dio la sorpresa fue Diego Pinto, quien desde ayer se instaló en la Ciudad de México como el vocero del senador Ernesto “El Borrego” Gándara, además de aprovechar su estancia por las tierras del altiplano para estudiar una maestría en comunicación política.

Debo decir que pensé en Diego Pinto como un importante activo en la comunicación social de “Maloro” Acosta, pero me equivoqué; es una lástima porque hubiera dado excelentes resultados.

 

Otros Juglares:

–“Siempre estaremos revisando cuales son los temas que a la gente le interesan con el fin de retomar estas inquietudes y poder impulsarlas en el Legislativo, nuestro compromiso es trabajar por todas las regiones de Sonora y ofrecer resultados a los ciudadanos, pero también a ser una oposición responsables y crítica en el Congreso, pues así como vamos a estar ahí siempre para apoyar lo que sea de beneficio de los sonorenses, vamos a oponernos a lo que pueda afectarlos”.

Lo dijo el ex Secretario de Economía y diputado plurinominal, Moisés Gómez Reina al ofrecer que la bancada del PAN en el Congreso del Estado será vigilante permanente de que no se afectará a los sonorenses.

El compromiso de Gómez Reina llegó seis años tarde.

 

Gracias por su atención, hasta el miércoles si Dios quiere. ¡¡Salud!!