Anuncian un nuevo peritaje en basurero; colaboración entre PGR y GIEI

Los trabajos están relacionados con otro estudio de fuego en Cocula para esclarecer lo sucedido a los 43 normalistas

La Procuraduría General de la República (PGR) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) anunciaron este domingo el inicio de los trabajos relacionados con el nuevo estudio del fuego en Cocula, Guerrero, en relación con la desaparición de los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa entre el 26 y 27 de septiembre de 2014.

Al término de estas investigaciones que ya están en desarrollo, los expertos entregarán a la PGR y al GIEI, antes del 31 de marzo, un informe conclusivo por consenso. Toda la evidencia que se encuentra en el expediente por parte de los distintos peritos e instancias será puesta a consideración de los especialistas, será analizada y contrastada antes de emitir su propio informe.

De acuerdo con información de la propia PGR, el grupo de especialistas internacionales y de México, “con una reconocida trayectoria académica y profesional en la materia”, tendrá como principal objetivo analizar el evento del fuego en el basurero municipal referido en el expediente de la averiguación previa.

“Este estudio se realiza en atención a la propuesta de la PGR y atiende una de las líneas de investigación del caso Iguala. Es importante señalar que se continuará avanzando de forma paralela en otras labores ministeriales e indagatorias orientadas al esclarecimiento de los hechos, y a la detención de todos los responsables”, señaló la dependencia.

Según el acuerdo, formalizado el 20 de octubre de 2015, durante la audiencia pública del caso Iguala en la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, este estudio considera, habiéndose dado cumplimiento a cada punto, que “se establezcan de común acuerdo los objetivos y condiciones para llevarlo a cabo.

“Se tome de forma conjunta la decisión sobre los perfiles y la elección definitiva de los peritos, y se consense el modo en que se realizará el estudio”.

En septiembre del año pasado el GIEI, tras efectuar sus investigaciones, concluyó que la versión de la Procuraduría General de la República, acerca de que los jóvenes fueron incinerados en el basurero de Cocula, Guerrero, no era científicamente posible.

De acuerdo con un experto en ciencia del fuego se concluyó, tras una visita al basurero de Cocula en julio de 2015, que para incinerar 43 cuerpos se hubieran requerido 13 mil kilogramos de neumáticos y 30 mil kilogramos de madera. Además el fuego debió haber durado 60 horas, lo que hubiera generado una nube de 300 metros que sería vista por los pobladores, lo que no ocurrió.

Tampoco se encontraron evidencias para establecer relación alguna entre los elementos recuperados en dicho basurero, entre ellos restos óseos de 19 personas y los normalistas desaparecidos.

Estas conclusiones contradecían la “verdad histórica” del entonces titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, quien insistió en que las investigaciones y declaraciones de testigos arrojaban que los jóvenes estudiantes, en efecto, habían sido calcinados en esa localidad.

Apenas la semana pasada, el GIEI acusó la existencia de fragmentación en las investigaciones por el caso Ayotzinapa, en al menos 12 averiguaciones previas en la PGR, que ha generado un gran obstáculo que ha impedido generar avances en las indagatorias.

Acusaron también que la PGR busca impulsar una nueva versión del caso en la que se afirma que algunos de los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa sí fueron incinerados en el basurero de Cocula.

Desencuentros

  • En septiembre de 2015 el GIEI concluyó que la versión de la PGR acerca de que los jóvenes fueron incinerados en el basurero de Cocula, Guerrero, no era científicamente posible.
  • Los expertos tampoco encontraron evidencias para establecer relación  alguna entre los elementos recuperados en dicho basurero, entre ellos restos óseos de 19 personas.
  • La “verdad histórica” del entonces titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, dijo que las investigaciones y declaraciones de testigos arrojaban que los jóvenes habían sido calcinados.

(Excelsior)