Helping hand

–DE PRIMERA MANO– Decisiones “sensibles” para ayudar a vulnerables

Es urgente y necesario que los funcionarios de alto nivel aterricen los buenos propósitos, dejando a un lado el maquillaje y la simulación.

Por Francisco Javier Ruiz Quirrín

 

quirrin smllEL APARATO de Gobierno en Sonora debería preocuparse por lograr beneficios que en verdad constituyan un apoyo para las personales más vulnerables, es decir, de quienes menos tienen.

Y es que no estamos descubriendo el café con leche. Mucho se ha hablado respecto a tomar medidas que muestren la transparencia y la honestidad de quienes ahora nos gobiernan. Sin embargo, la gente no cree en esos discursos. La gente está segura de que los altos funcionarios y los legisladores siguen teniendo una vida de privilegios.

Basta un botón de ejemplo. Se legisló para hacer obligatoria la presentación de las llamadas declaraciones “3 de 3” de los principales servidores públicos, que incluyen la declaración fiscal, la declaración patrimonial y una declaración por posibles conflictos de interés.

La medida no es mala, pero conlleva una enorme dosis de efecto mediático. Solamente eso. ¿Hay sanciones para quienes no presenten dicha “3 de 3”?

No.

Es comparable a las “recomendaciones” que emiten la comisión nacional y las comisiones estatales de los Derechos Humanos. Su efecto es similar a un “cintarazo”. No hay dientes. No hay coercitividad en la Ley. Finalmente y de manera cínica, el violador de derechos humanos asegura públicamente aceptar la mentada “recomendación”, pero en los hechos, sus actitudes violatorias pueden seguir igual. Y no pasa nada.

En los días recientes, el legislador local David Palafox, propuso convertir la “3 de 3” en “5 de 5”. Es decir, a los requisitos exigidos en la primera, añadir la exhibición de una carta de antecedentes penales y hacerse un examen antidoping.

Anteponiendo una disculpa por la franqueza, pero la propuesta, dentro de su combinada bondad e ingenuidad, asemeja una vacilada. El vago consumidor de algún estupefaciente preverá los resultados negativos de la prueba y la carta de antecedentes penales puede lograrla vía Whatsapp.

El gobernante actual debe preocuparse porque el más pobre sufra menos. Quien tiene dinero tiene a sus hijos en escuelas particulares, se atiende en un hospital privado, ha adquirido varios automóviles para su familia y procura ser feliz.

Quien nada tiene o tiene muy poco, sigue sufriendo la insensibilidad de los funcionarios públicos, tiene qué rogar y sufrir calvarios para cobrar las becas de sus hijos y lograr que algunas dependencias les reconozcan sus gestiones y sus actas de nacimiento, continúa derramando lágrimas porque ha comprobado que hay escasez de medicinas en las boticas del Isssteson, es testigo de enorme deterioro del Hospital General del Estado en Hermosillo con más de 50 años de funcionamiento, un hospital del Issste de tercera y hasta cuarta categoría.

La sociedad sigue observando a los delincuentes en la calle y no a las patrullas y policías que les permitirían dormir mejor.

La gente sigue rezando cada vez que toman carretera rumbo a Ures, rumbo a Sahuaripa, rumbo a Guaymas y rumbo a Bahía de Kino. Es increíblemente inconcebible que no exista capacidad para controlar el tráfico y señalizar correctamente a esas rúas mientras son reparadas o están en proceso de reconstrucción.

¿Qué son obras federales y el Estado no tiene injerencia?

¿Y los sonorenses que transitamos en esas carreteras somos federales o estatales?

¿Quiénes han perdido la vida en el tramo en reparación Guaymas-Hermosillo, o sufren secuelas por accidentes, no se les da la debida importancia porque la obra es federal? ¿Desaparecieron las patrullas federales de caminos?

Hay iniciativas positivas que, de concretarse en el Congreso del Estado, establecerían grandes beneficios.

Una de ellas es la creación de una Ley para “cardioproteger” al Estado a través de la obligación de adquirir dispositivos o “desfibriladores”, los que seguramente salvarían muchas vidas en una tierra donde la dieta y el estrés de nuestro tiempo nos ponen al borde del infarto.

Otra buena iniciativa es la obligación para el Estado de Sonora de otorgar un acta de nacimiento a todo recién nacido, con lo que se combatiría la inseguridad y delitos tan deleznables como el tráfico y venta de menores que tan mala memoria nos han dejado.

Son iniciativas por cierto promovidas por dos legisladores (Kitty Gutiérrez y Kiki Díaz Brown), que de pasar, dejarían un beneficio a quienes menos tienen.

Serían razones para que Juan Pueblo tuviera argumentos para decir que cuando menos el gobierno “les chispea” algunos beneficios, sin costo.

Es urgente y necesario, entonces, que los funcionarios de alto nivel que tienen en su jefa, la Gobernadora, a una persona sensible, se pongan en serio la camiseta y aterricen los buenos propósitos, dejando a un lado el maquillaje y la simulación.