El poder descansa; sólo el desierto escucha las protestas

Las oficinas públicas son oficinas del “relax”; la actividad “normal” se reanudará a mediados de la próxima semana.

 Por Francisco Javier Ruiz Quirrín

 

quirrin smllLA SEGUNDA quincena del mes de Julio, es el tiempo mejor elegido por quienes ejercen los poderes público y privado y hasta el religioso, para descansar.

Es una ansiada quincena en la que las mujeres y los hombres envueltos en agendas estresantes, se toman un paréntesis en su trabajo.

Es el tiempo exacto, además, en que acordaron sus vacaciones de verano los burócratas de las tres instancias de gobierno.

Es la época en la que todo subalterno, “con una alta sensibilidad”, le sugiere a su jefe: “Tómese unos días de descanso, muy merecido por cierto; yo estaré al pendiente. Váyase y disfrute”.

Se habla de manera oficial de “guardias” para atender una forzada agenda, esperando que no suceda nada inesperado.

En el caso del Gobierno del Estado, la Gobernadora Pavlovich se tomó un par de semanas de vacaciones y, en acuerdo con los integrantes de su gabinete, una parte de sus principales colaboradores, cual debe, soportan estoicos, esta llamada “guardia”. Claro, van a sus oficinas en jeans y tenis. Son días algo “relajados”.

Otros secretarios y directores generales también descansan. Se dieron casos de gente tan cercana a la Gobernadora, que se programó su descanso días antes, para quedarse al pendiente mientras la “jefa”, vacaciona. Un ejemplo es el de Enrique Claussen, el director del Isssteson, quien tiene la seguridad de ser un operador eficaz de su jefa.

Institucionales, en sus oficinas, Natalia Rivera Grijalva, la Jefa de la Oficina de la Gobernadora, el secretario de Gobierno, Miguel Pompa Corella, el secretario técnico, Jorge Durán, el Fiscal Rodolfo Montes de Oca, el contralor Miguel Ángel Murillo, el titular de Salud, Gilberto Ungson, el “hombre sin descanso”, Alberto Flores Chong, de la Unidad Estatal de protección Civil y un personaje además, siempre atento sin despegarse de la base, el presidente del PRI, Gilberto Gutiérrez Sánchez.

En estos días no se ha detenido la agitación entre los yaquis, la carretera de cuatro carriles continúa pintándose de rojo, al igual que las calles de algunas grandes ciudades con sus muertos; hay manifestaciones de vecinos opositores al lugar donde se construirá el nuevo hospital general en Hermosillo, comparecen los aspirantes a ciudadanos vigilantes de los funcionarios corruptos y un sacerdote se da el lujo de confesar abiertamente su homosexualidad, armando un escándalo que trasciende las fronteras de este rancho.

Es un momento, -esta segunda quincena de Julio-, que no es el más adecuado para quien tiene la necesidad de gritar. Su libertad de expresión y hasta la necedad de algunos sólo llegara a los espacios periodísticos, pero no resonarán en las oficinas del poder.

Las oficinas públicas son oficinas, ahora, del “relax”, con una actitud vigilante, pero procurando no salir y mucho menos actuar ante las cámaras o micrófonos.

Los proveedores, se encuentran en las oficinas una respuesta automática: “Regrese hasta después de las vacaciones”. No existe diferencia alguna entre el ayer y el ahora.

La actividad “normal”, se reanudará a mediados de la próxima semana. Será un tiempo muy oportuno para todos aquellos que permanecieron en “guardia”.

El cuerpo requiere de “recargar las pilas”. También se cansan los que se sacrifican por Juan Pueblo.

 

DONDE LA ACTIVIDAD no se ha detenido simple y sencillamente porque el jefe determinó quedarse, es en Hermosillo… El presidente municipal, Manuel Ignacio Acosta, continúa cumpliendo una agenda pesada y de todos los días… En una semana, ha inaugurado el nuevo alumbrado público en una colonia y en el boulevard Juan Bautista Escalante, mejor conocido como “Progreso”… Sus funcionarios, todos ellos, han permanecido al pie del cañón… Sobre todo, el trabajo es imparable en el ramo de la seguridad pública… El titular, Jorge Suilo, sabe perfectamente que está obligado a ofrecer resultados y lo más pronto posible… En este caso sí se hacen llegar las protestas de vecinos por la inseguridad y la exigencia de apoyos para la conservación de parques y jardines y su resonancia en los medios de comunicación, con una respuesta al instante, porque así es el hermosillense que pide y pide y no se cansa de pedir, aunque no le den… No creo que en lo que resta de julio y agosto no se tomen algún respiro estos funcionarios… También se lo merecen, a pesar de que para muchos no tengan derecho ni siquiera a enfermarse.

 

EN EL CASO de los periodistas, también hay días de descanso… En lo particular, admiro a los colegas que no sólo descansan ellos, sino también los medios de comunicación que dirigen, cual si fuesen burócratas, porque la fecha coincide… Es una aspiración muy difícil de asumir… Porque al final de cuentas, una realidad que vivimos es que la noticia no descansa… No hay horario ni fecha en el calendario para hacer anuncios e informar lo que el público exige saber… Pero nosotros también nos merecemos un descanso… Con una salvedad… En realidad cuando hacemos un paréntesis por vacaciones, son los lectores, radioescuchas y televidentes, los que descansan de nosotros… Esto último no podemos ni debemos olvidarlo… Y como en la política, muchas veces la ausencia es presencia y el silencio, elocuencia.