Juan Navarrete, a 131 años de su nacimiento

El último obispo de Sonora y el primer Arzobispo de Hermosillo, nació en Oaxaca el 12 de agosto de 1886.

Este sábado se conmemora el 131 aniversario del natalicio de Don Juan Navarrete y Guerrero, quien se convirtió en el Obispo de la Diócesis de Sonora con tan solo 32 años de edad.

Al momento de su ordenación episcopal, en tiempos del papa Benedicto XV, fue el obispo más joven del mundo. Muchos años más tarde sería el más viejo en toda la comunidad católica mundial.

Juan Navarrete Guerrero vio la luz el día 12 de agosto del año 1886 en la ciudad de Oaxaca, Oaxaca siendo sus padres Demetrio  Navarrete y Julia Guerrero de Navarrete, quienes además de Juan procrearon a otros cinco hijos.

Para el 11 de octubre del año 1964 por disposición del Papa Pablo VI Navarrete Guerrero fue nombrado Arzobispo de Hermosillo y Asistente al Solio Pontifico.

Se retiró a la vida privada en agosto de 1968. Don Juan Navarrete Guerrero falleció el 21 de febrero del año 1982.

 

Su llegada a Sonora

El 13 de enero de 1919, el Papa Benedicto XV lo designó como Obispo de Sonora, y arribó a territorio sonorense el 9 de julio del mismo año.

Como anécdota se cuenta que a su llegada a Sonora, vía tren de segunda clase (porque no había tercera, decía), lo recibieron en Nogales los sacerdotes Martín Portela, Mateo Deyrieux y José María Pablos.

El siguiente relato se adjudica al Padre Pablos: “Bajó del tren un joven delgado, ágil y sonriente, con una cámara fotográfica en la mano. El Padre Portela le preguntó:

– ¿Y el Señor Obispo?

– Yo soy, contestó el interrogado, y añadiendo: “Qué poca cosa para un Obispo ¿verdad?”.

Se platica que cuando le hicieron ver que era muy joven para ser obispo, comentó: “Es un defecto que con el tiempo se me quitará”.

 

Una labor extraordinaria

Su presencia en Sonora se extendió más allá de las catedrales, iglesias y parroquias, pues trabajó incansablemente en el área social. Es así que fue el promotor de casas hogar, asilos, dispensarios médicos, escuelas y leprosarios.

Fue el formador de sacerdotes que retomaron su escuela de labor social y que a su vez fueron promotores y directores de instituciones que en diversos municipios del estado aún permanecen hasta nuestros días.

Además de su trabajo en pro de la sociedad sonorense, existen múltiples referencias a sus “favores” o milagros ejercidos incluso en vida. Por ese motivo años después de su deceso, diversos grupos se organizaron en Hermosillo para iniciar el proceso de beatificación y canonización (aún en activo), lo que de lograrse elevaría a calidad de santo al primer Arzobispo de Hermosillo.

Una extensa biografía con datos interesantes de sus sermones, destierros y su labor episcopal en territorio sonorense puede ser consultada en el siguiente enlace:

http://icmsociedadtrento.com/biografias/mons-juan-navarrete-y-guerrero/

Con información de Germán Contreras / Entretodos.com.mx