Recuerdan a Alfonso Ortiz Tirado como un ícono de la cultura

La maestra de música Gabriela Copca considera que debe privilegiarse en el festival, la música que el homenajeado amaba

Por Antonio López Moreno

En marco del aniversario 125 del natalicio del Dr. Alfonso Ortiz Tirado, el nombre del tenor mexicano ha sido distinguido y homenajeado por muchos especialistas a nivel mundial. Y hoy, en medio del festival que lleva su nombre, es recordado por muchos amantes de la música y la cultura.

El Dr. Alfonso Ortiz Tirado nació el 24 de enero de 1893 y desde 1984 se lleva a cabo el festival (FAOT) en su natal Álamos, Sonora.

En ese contexto, la maestra de canto en la Universidad de Sonora Gabriela Copca, lo recuerda como un virtuoso y un ícono de la cultura; así como también recuerda el desarrollo que ha tenido su festival a lo largo de los años.

“Escuché mucho su voz en películas; yo veía mucho cine mexicano y me tocó escucharlo en esa época del cine de oro”.

Gabriela Copca considera que debe privilegiarse en el festival, la música que el homenajeado amaba, opina también que un sentido de “patrimonio cultural”, no debe perderse la tradición de cada año celebrar el Festival Alfonso Ortiz Tirado.

“Para hacer honor a la personalidad, a la labor, a la voz, al artista, al médico; este énfasis que se da al canto lírico, no debe perderse y debe ocupar siempre un lugar preponderante en el festival”

La maestra universitaria y amante de la música, considera como inédito y único, el logró que alcanzaron los sonorenses al acercar a connotados artistas a los escenarios de Álamos mediante el FAOT.

Opina que fue una hazaña producto de un amor indudable al arte por parte de los organizadores del festival, ya que acercaron a Sonora, a talentos reconocidos a nivel mundial y potenciaron la cultura en el estado.

En el caso específico de la administración del Dr. Fernando Tapia al frente del Instituto Sonorense de Cultura, la califica como la mejor en la historia del Festival Alfonso Ortiz Tirado.

“Ellos entendieron muy bien para qué era el festival. En ese entonces trajeron a artistas que normalmente no vendrían a municipios pequeños como Álamos, donde no hay teatros, no hay hoteles. Es un poblado pequeño, sin embargo en esa administración se logró traer a personalidades del canto muy importantes como Jessye Norman, por poner un ejemplo”, opina la académica.

Ella cree, que debe prestarse atención en los artistas destacados y no en los aclamados por la mercadotecnia. Por ello, llama a los organizadores a prestar más importancia en ese tema.

Por último la académica, invita a la sociedad sonorense a sumarse a las actividades culturales y a los esfuerzos que llevan a cabo estudiantes y amantes de la música. Nos dice que existen espacios que de manera independiente se han ido abriendo, pero requieren de la colaboración de todos para ocupar en el futuro, una sociedad más culta.