El último debate, sin debate de por medio

 

Más ataques que propuestas, más memes que ideas

 

 

Por Antonio López Moreno

 

El pasado 12 de junio se llevó a cabo el último debate entre candidatos a la Presidencia de la República, esta vez la sede fue el “Museo Maya” en la emblemática ciudad de Mérida Yucatán.

 

Los temas convocados fueron dos básicos: economía y desarrollo; mientras que los subtemas tratados fueron: crecimiento económico; pobreza y desigualdad; educación; ciencia y tecnología; salud; y por último, desarrollo sustentable y cambio climático.

 

Pese a que el Instituto Nacional Electoral (INE) abrió sus plataformas de Facebook y Twitter para recibir cuestionamientos y preguntas de la ciudadanía en general, los cuatro candidatos presidenciales prefirieron –en gran parte del tiempo- interrumpir los temas para atacar o denostar a los homónimos.

 

Por ejemplo, al desarrollar el primer tema en la agenda, Ricardo Anaya Cortés, quien representa a la coalición “Por México al Frente”, enfatizó en que ha sido blanco de campañas de desprestigio, esto en el contexto de los señalamientos que existen en su contra sobre lavado de dinero y sus nexos con el empresario Manuel Barreiro. También esto se dio después de que el Presidente del Senado, Ernesto Cordero, quien también es de su partido, acudió a la Procuraduría General de la República a interponer una denuncia por el delito descrito anteriormente.

 

Andrés Manuel López Obrador, el candidato de Morena, apeló a que al acabar con la corrupción coadyuvará al crecimiento económico, dejando de lado el riesgo de que deje de existir el Tratado de Libre Comercio. En ese tenor, enfatizó en fortalecer a la economía interna, minimizando el aumento inminente de los aranceles al sector automotriz.

 

Por su parte, José Antonio Meade Kuribreña, el postulado por el PRI, PV y PANAL, comenzó su intervención deseándole éxito a la selección mexicana de futbol, con todo y que la pregunta era en el sentido de la brecha de desigualdad que existe entre el hombre y la mujer.

 

Tampoco perdió el tiempo, si consideramos que su fin era atacar a sus rivales. En ese mismo bloque insistió en la taza de desempleo registrada en el mandato de Andrés Manuel en la Ciudad de México y mostró la caratula de una película titulada: “La gran depresión, México 2018-2024”, aludiendo a su rival de Morena.

 

Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, mantuvo todo su debate insistiendo en que despedirá a los “flojos” del gobierno, al mismo tiempo señalaba que en esa lista incluía a sus tres interlocutores.

 

En el desarrollo de los otros temas, El Bronco, se refirió a los otros candidatos como “La tercia maldita”, siempre al señalar, que sus respectivos partidos políticos gastan al año 12 mil millones de pesos y que si eliminan ese financiamiento, podrán generarse más empleos e inversión.

 

Mientras discutían el tema de Pobreza y Desigualdad, Anaya aludió a López Obrador al mostrar documentos de votaciones legislativas que contradecían los señalamientos del tabasqueño.

 

Mientras tanto, AMLO, volvía a su discurso y aseguraba que acabando con la corrupción también se acababa con la pobreza.

 

Así mismo, José Antonio Meade, recalcó que cuando Andrés Manuel gobernó la ciudad de México, la taza de nueva pobreza osciló en los 370 mil. Inmediatamente López Obrador contestó “¿yo que culpa tengo de que ustedes dos (Meade y Anaya), estén empatados en el segundo lugar?”.

 

Otro momento del debate, fue cuando Ricardo Anaya mostró fotografías de Andrés Manuel con un empresario, al que supuestamente le había otorgado contratos de gobierno sin licitación de por medio. AMLO lo negó y Anaya reviró: “¿si te muestro los contratos renuncias a la candidatura?”. Evadiendo la respuesta, López Obrador usó los segundos que le quedaban acusando al panista de corrupto.

 

En varias ocasiones, los moderadores tuvieron que intervenir y externarle a los candidatos que por respeto, atiendan a los temas que el órgano electoral planteó y que la ciudadanía envió a través de la red.

 

El post-debate estuvo lleno de memes e imágenes superficiales que lo menos que revelaron, fueron las propuestas e ideas que esperan implementar quienes aspiran a dirigir este país.