Roberto Osuna busca dejar huella social

El ligamayorista pondrá en marcha un proyecto deportivo con enfoque altruista; Hermosillo será una de sus sedes.

 Por Hilario Olea Fontes

Su objetivo es claro: devolver a la sociedad lo que Dios y la vida le han dado y que le ha permitido ser actualmente uno de los peloteros mexicano más destacados en las Grandes Ligas.

A su corta edad, Roberto “Chufito” Osuna -23 años- se ha propuesto dejar huella no sólo en el deporte, sino fuera del diamante y los estadios a través de la labor altruista.

Es así que desde hace cuatro años a la fecha ha realizado actividades de corte social en su natal Sinaloa, mismas que hoy en día pretende formalizar con la creación de la fundación “Roberto Osuna 54”.

A través de ella busca dar oportunidad a niños que por su condición social no tienen acceso a recursos económicos que cubran gastos de inscripción a ligas, uniformes y accesorios deportivos.

Gracias a la relación que guarda con promotores deportivos de Hermosillo, Osuna puso la mira en Sonora para operar una sucursal de su proyecto filantrópico.

 

Promoción deportiva con enfoque social

El espíritu altruista de Roberto Osuna Quintero viene del ejemplo que le dio su madre, Lupita Quintero, quien realiza acciones de corte social a por medio de la iglesia a la que asiste. Ella fue su modelo a replicar y así dio inicio, con el apoyo de familiares y amigos, una actividad anual decembrina en Sinaloa: juguetes, ropa, cobija y comida para los más necesitados.

Pero ahora, dispuesto a hacer crecer el proyecto, se puso como meta consolidar la fundación “Roberto Osuna 54”, que habrá de promover el espíritu deportivo en niños de escasos recursos; esos pequeños que no pueden cubrir las cuotas que todas las ligas deportivas de México solicitan para atender los gastos operativos y el pago de entrenadores.

Para tal determinación él fue su propio ejemplo, pues durante su infancia –según sus propias declaraciones, estuvo rodeada de carencias– existieron personas que le tendieron la mano para continuar su sueño.

“Algo que se hace en todas las ligas (de beisbol), y lo entiendo perfectamente, es cobrar la inscripción para que los niños puedan jugar ahí. Desgraciadamente cuando era pequeño no tenía suficiente apoyo económico para pagar una liga, para poder jugar. Gracias a Dios hubo personas que me ayudaron. Pero me puse a pensar: ‘¿Qué tal si no hubiera recibido ese apoyo? Nadie me asegura que yo hubiera jugado beisbol’. Y gracias a Dios y gracias a esas personas que me ayudaron hoy estoy donde estoy”, dijo.

Debido a esa generosidad desinteresada de gente que vio el potencial de Osuna, hoy es uno de los beisbolistas mexicanos de mejor nivel en las Grandes Ligas, ocupando un espacio importante dentro del equipo Astros de Houston.

El mexicano sabe que puede aprovechar su nombre, sus amistades ligamayoristas y su situación actual en la Gran Carpa para lograr una mayor influencia entre las nuevas generaciones de Sonora y Sinaloa.

“Este talento de los niños de no se puede desperdiciar. Es una época muy bonita que estamos viviendo en la que se le está dando la oportunidad (en EU) al pelotero mexicano, y tenemos que aprovechar y hacer algo”, anotó.

 

Fundación “Roberto Osuna 54”

Aunque no se explicaron detalles técnicos ni fechas de inicio de operaciones, para dar a conocer el proyecto se realizó una rueda de prensa en la que estuvieron presentes, además de Osuna, Fernando “el Güero” Hernández (presidente de la fundación), Pablo Vázquez (promotor deportivo de beisbol infantil e integrante de la liga Buhítos UNISON), Humberto Cota (ex ligamayorista) y Tadeo León (asesor social).

En esta presentación, Osuna agradeció públicamente a quienes creyeron y siguen creyendo en su carrera profesional, y se mostró satisfecho por tener la oportunidad de dar un paso más en su vida personal.

“La manera de que crecí fue dura y marcó mi vida personal y mi carrera también. Es por eso que surge la idea de hacer esta fundación, para ayudar a los niños que vienen de ‘abajo’ a facilitarle las cosas”, dijo.

El pitcher de los Astros de Houston reveló que estos planes los hizo saber a sus colegas y de ellos ha recibido muestras de respaldo, de tal manera que en el futuro cercano se podrían llevar a cabo presentaciones y clínicas deportivas con el apoyo de peloteros profesionales.

Humberto Cota, Pablo Vázquez, Roberto Osuna, Fernando “el Güero” Hernández y Tadeo León, durante la presentación del proyecto social.

Hermosillo en la mira

La relación de Osuna con Hermosillo no es nueva, pues el pelotero mantiene una fuerte amistad con ligamayoristas retirados, jugadores profesionales y con promotores deportivos.

En este apartado cabe destacar que durante 2017 y 2018 se realizó un encuentro deportivo entre peloteros profesionales denominado “Sonora a las Grandes Ligas”, organizado por este grupo de amigos que han demostrado solidaridad con el proyecto de Osuna.

Se trata de Erubiel Durazo, Humberto Cota, Luis Urías, Fernando Salas, Pablo Vázquez, entre otros.

En la edición de este año, “Sonora a las Grandes Ligas” recibió a niños del CRIT-Hermosillo con quienes los peloteros tuvieron la oportunidad de convivir en un sano ambiente deportivo.

Para operar la fundación “Roberto Osuna 54”, se prevé que en colaboración con el Gobierno del Estado se habilite un espacio físico en el que niños hermosillenses en condiciones sociales vulnerables podrán recibir entrenamiento y formación deportiva por parte de Osuna y sus amigos.

“Ese es mi objetivo: Facilitarle a los niños que quieran jugar beisbol para que salgan más talentos. Esa es la principal idea. Que no se desperdicien talentos por su situación económica. No me comprometo a ayudarle a todo el mundo, pero sí me comprometo a ayudar a muchas personas a cumplir sus sueños”, apuntó.

 

Huella deportiva y huella social

El talento natural de Osuna le ha permitido alcanzar contratos millonarios en las Grandes Ligas, haciendo que su responsabilidad como lanzador estrella sea amplia tanto en su desempeño en el diamante, como en el ejemplo que da a las nuevas generaciones de peloteros mexicanos.

Para su familia, amigos y seguidores, la carrera del “Chufito” es motivo de orgullo y no sólo por ser el lanzador más joven en alcanzar los 100 salvamentos (jugando para la escuadra de Azulejos de Toronto), sino porque a su corta edad y en pleno ascenso profesional, está buscando alcanzar éxitos más allá del beisbol.

Y todo indica que este objetivo también lo tiene claro: “Yo quiero devolverle a un poco a México, a la gente que me ha ayudado y a los niños que tienen un sueño, de lo mucho que Dios me ha dado a mí. Uno cuando se muere no se lleva nada pero sí puede dejar muchas cosas aquí”.