Renuncia Claudia Cano a su cargo en PRI por vergüenza

Consideró que a pesar de la debacle electoral que obtuvo su partido, aún es tiempo de corregir el rumbo.

Por Antonio López Moreno

Claudia Cano Vivero, ex secretaria general del PRI en Hermosillo, renunció por vergüenza a su cargo a la vez que pidió que el partido tricolor voltee a ver a la ciudadanía y entienda el mensaje que recibieron en las urnas el pasado 1 de julio.

La política priista, consideró que a pesar de la debacle electoral que obtuvo su partido aún es tiempo de corregir el rumbo y recuperar los espacios que se perdieron en los pasados comicios electorales.

“Como dirigente yo creo que tenemos que poner el ejemplo. También, ¿por qué no decirlo?, nos vamos por vergüenza. En mi caso nos vamos por vergüenza y ser muy coherentes con lo que estamos haciendo. Vamos a hacer las cosas bien, yo creo que todavía estamos a tiempo de que la ciudadanía crea en nosotros”, dijo Claudia Cano.

Claudia Cano se desempeñaba como Secretaria General del Comité Directivo Municipal del PRI en Hermosillo, y aunque renunció a su cargo aún conserva su militancia partidista. En ese sentido, anunció que emprenderá una lucha a favor de la institución política desde otra trinchera, sin especificar cuál.

 

Carta dirigida a Juan Edgardo Briceño Hernández, presidente del comité municipal del PRI.-

Señor presidente:

Atenta y respetuosamente presento a usted mis saludos solidarios e institucionales y le comunico que con esta fecha he decidido presentar mi renuncia al cargo de Secretaria General del Comité Municipal del PRI en Hermosillo, con el que honrosamente fui distinguida para el periodo 2016-2019.

Como es de su conocimiento, las circunstancias laborales que prevalecen para el cumplimiento de mi encomienda no son adecuadas, por lo que me veo precisada a tomar dicha decisión, dejando constancia plena de mi esfuerzo cotidiano en condiciones adversas por Usted conocidas.

Deseo manifestarle que con el entusiasmo que llegué, con el mismo me retiro, manifestándole mi solidaridad institucional, en la inteligencia que renuncio al cargo, pero no a los principios que orientan la acción partidista.