Recomiendan a Lamberto Quintero no ir al Salado

Usuarios de redes sociales acuden al buen humor con memes alusivos a Lamberto Quintero

Por Antonio López Moreno

Un día como hoy pero de hace 42 años, ocurrió un enfrentamiento armado en la comunidad del Salado, al sur de Sinaloa.

Este conflicto entre dos bandas del crimen organizado dejó como saldo un número indefinido de heridos y al menos dos personas muertas, entre las que destaca el fallecimiento de Lamberto Quintero.

Lamberto Quintero Payán era un conocido narcotraficante de la vecina entidad sinaloense. Según narra su corrido compuesto por Paulino Vargas e interpretado por varios cantantes del género grupero como Antonio Aguilar y Chalino Sánchez, Lamberto iba a “dar una vuelta” al Salado, sin embargo, no se había percatado que una camioneta los venía siguiendo.

Cuando este personaje y su compañero pasaron el carrizal, el corrido narra que iban tomando cerveza, lo que pudo haber envalentonado a aquellos hombres, pues en el mismo momento su compañero se percató que los venían siguiendo. No obstante, Lamberto contestó con gallardía: “pa’ que son las metralletas”.

Al llegar a la comunidad mencionada, pudieron escucharse las detonaciones de armas largas calibre R15, y fue ahí mismo donde logró suscitarse la primera tragedia, sin embargo, el occiso era enemigo del protagonista de la historia.

La segunda muerte ocurrió cuando un hombre fuera de serie, alegre y enamorado, platicaba con su novia en la banqueta. Se trataba del legendario capo Lamberto Quintero, quien al tomarlo desprevenido fue abatido por la balas, según cuenta la historia.

Hoy en su aniversario luctuoso, como cada año, los usuarios de redes sociales recuerdan el trascendente hecho cantado en el corrido de Paulino Vargas, en donde entre otras cosas, acuden al buen humor con frases como “si te llamas Lamberto no vayas hoy al Salado”, o “Hoy 28 de enero no voy a trabajar porque me duele esa fecha”.

Sin duda es un corrido popular que a más de 40 años de su composición, no deja de dar de que hablar, pues como canta el corrido, hace falta en Culiacán.