RUIZ QUIRRÍN… LA COLUMNA

*Los gobernadores y sus obras emblemáticas en Sonora

*También trascienden escándalos y sus consecuencias

*Célida: Sus decisiones no se sustentan con la razón

Por Francisco Javier Ruiz Quirrín

AL PASO DE los años la historia va poniendo a los exgobernadores en su lugar, resaltando la obra que dejaron en lo político, en lo social. Y siempre, de manera recurrente, existe el registro de alguna obra emblemática del sexenio.

De los últimos 50 años:

A Faustino Félix Serna (1967-1973), se le recuerda por la red de caminos estatales que unió a poblaciones grandes y pequeñas y la construcción de los nuevos estadios de béisbol en Hermosillo y Ciudad Obregón.

A Carlos Armando Biébrich, (1973-1975), darle vida a la población de Naco y el nacimiento de los colegios de bachilleres.

Alejandro Carrillo Marcor, (1975-1979), la Casa de la Cultura, en Hermosillo.

Así, a Samuel Ocaña, (1979-1985) se le sigue reconociendo por la creación de algunas instituciones que prevalecen, pero destacan como obras públicas el Palacio de Justicia, el CUM, la alberca olímpica y el estadio de fútbol, en Hermosillo.

A Rodolfo Félix Valdés, (1985-1991) por haber logrado que la carretera de Estación Don a Nogales fuera de cuatro carriles.

A Manlio Fabio Beltrones, (1991-1997) por su proyecto “ProUrbe”, que modernizó las principales ciudades del Estado y por su detonación del desarrollo económico en Hermosillo llevando como obra ancla el Centro de Gobierno sobre el Vado del Río.

Armando López Nogales, (1997-2003) por la Universidad de la Sierra, en Moctezuma y el nuevo y moderno edificio de la Procuraduría General de Justicia, en Hermosillo.

A Eduardo Bours Castelo (2003-2009) y su “Sonora proyecta” que le permitió construir obras en Hermosillo y Ciudad Obregón, necesarias para equilibrar y despegar su desarrollo, así como la proyección de la carretera costera desde Puerto Peñasco a la capital del Estado.

Guillermo Padrés Elías (2009-2015) por el polémico Acueducto Independencia y el Estadio de béisbol “Sonora”.

En la actualidad, una vez terminadas las obras del nuevo hospital general de especialidades, en Hermosillo y la carretera de cuatro carriles en su reconstrucción con concreto hidráulico, marcarán por lo pronto el sello de la gran obra pública de Claudia Pavlovich Arellano, quien permanecerá en Palacio de Gobierno hasta septiembre del 2021.

Desde luego, todos los mandatarios han dejado un legado importante de obras de gran alcance social y político.

Por ello, cuando se hable de la eficiencia y eficacia en materia de persecución de delitos, la construcción del edificio llamado “C5i”, combinado con el recientemente estrenado Laboratorio de Inteligencia Científica Forense, se hará referencia a un parteaguas de este tiempo que marcará un antes y un después en la investigación y resultados de prácticas de información, inteligencia y forenses, que permitirá caminar más y mejor a la procuración y administración de la justicia en Sonora.

El “C5i” a cargo de David Anaya Cooley, titular de seguridad pública en el Estado, es un centro de cómputo, control, comunicación e inteligencia de altos vuelos, con la aplicación de una tecnología de punta que permite a través de sus cámaras y sistemas, -así-, poder identificar hasta los rostros de personas a grandes distancias.

Por su lado, el nuevo Laboratorio de Inteligencia Científica Forense, operará equipo para obtener resultados óptimos y expeditos en materia de química, balística, criminalística y genética.

Una prueba de laboratorio de paternidad, por ejemplo, se hará en ese lugar y con resultados máximo en 15 días, eliminando el procedimiento anterior que implicaba dicha prueba enviarla a la ciudad de México y una espera de meses.

Además, la inversión de 60 millones de pesos en este rubro, no es un asunto menor. Dicho laboratorio estará a cargo de la Fiscalía General de Justicia, donde la principal firma desde hace dos meses es la de Claudia Indira Contreras, que, dicho sea de paso, ha comenzado su delicada labor con el pie derecho, porque ha ofrecido resultados y logrado sentencias condenatorias contra criminales que han cometido actos que han consternado a los sonorenses.

Si hablamos del aspecto positivo de nuestros gobernadores, “hay carnita”, como también la hay en el aspecto negativo.

 

… También queda un registro de “lo malo”

DE DON Faustino Félix Serna siempre se criticó su preferencia por su contratista personal, don Belisario Moreno, en una época en que era impensable una Contraloría y mucho menos la cultura de la rendición de cuentas.

De Carlos Armando Biébrich, su frivolidad personal y su tremendo error político de “jugarle las contras” en la sucesión presidencial, a su padrino el Presidente Luis Echeverría, con las consecuencias por todos conocidas.

De don Alejandro Carrillo Marcor, de pensamiento comunista, por su afán de enfrentamiento con el rector de la Universidad de Sonora, Alfonso Castellanos Idiáquez, a quien trató de derrocar perdiendo finalmente la batalla. En su propósito, don Alejandro convenció al poderoso entonces editor del periódico El Imparcial, José Alberto Healy. Ni con ese apoyo pudo contra el rector oaxaqueño.

De Samuel Ocaña, quien no pudo ocultar los señalamientos contra su hermano Gilberto en la entonces “gran prensa nacional” y su obsesión por atacar a Adalberto “Pelón” Rosas López, lo que provocó en este obregonense una gran popularidad que lo convirtió en gran competidor por la gubernatura en 1985.

De don Rodolfo Félix Valdés, su llegada al gobierno a través del fraude electoral y quien jamás supo desaparecer del pensamiento de los sonorenses que, aunque paisano, no conocía ni a Sonora ni a su gente, por haber estado retirado 40 años de la tierra que lo vio nacer.

De Manlio Fabio Beltrones, su tremendo enfrentamiento con el Presidente Ernesto Zedillo, quien se encargó de armarle un fuerte golpe periodístico en The New York Times, en el que se pretendía ligarlo con el narcotráfico, a través de notas firmadas por los corresponsales de ese diario en México. Al final, el sonorense salió bien librado y NYT se disculpó. Antes de ello, en 1994 y luego del asesinato de Luis Donaldo Colosio, la presencia de Beltrones en Tijuana horas después del atentado contra el candidato presidencial, hizo que enemigos del entonces Gobernador de Sonora trataran de escandalizar por un encuentro que sostuvo con Mario Aburto, el asesino confeso.

De Armando López Nogales, su enfrentamiento con el alcalde Francisco Búrquez que no le permitió la construcción de una planta desalinizadora de agua en Hermosillo y garantizar por muchos años el agua potable a la población.

De Eduardo Bours, su soberbia personal manifestada en su trato al caso de la Guardería ABC. Lo demás fueron consecuencias.

De Guillermo Padrés, de  manera contundente, permitir que su hermano Miguel y su cuñado, Roberto Dagnino, hicieran un gran “cochinito sexenal” para terminar llevando sobre sus espaldas el sexenio más corrupto de la historia.

En los tiempos que vivimos hoy, no es tiempo de juzgar a la Gobernadora Claudia Pavlovich. Sus actuaciones, pero sobre todo sus decisiones y sus omisiones, la llevarán a tener su lugar en la historia.

Por lo pronto, se puede advertir un “talón de Aquiles”: El desabasto de medicamentos en hospitales del gobierno estatal y en el Isssteson. Se está trabajando en solucionar el faltante, pero no ha surgido hasta ahora, una solución definitiva a ese problema tan sensible a un sector importante de la población.

Resulta evidente que si las carencias en los anaqueles de las farmacias de gobierno y la falta de material médico en las clínicas urbanas y de poblaciones pequeñas, continúa, podrían marcar el lado negativo de este sexenio.

¿Puede solucionar el problema? Desde luego que sí. Tiene tiempo y de ella dependerá tomar las decisiones que le permitan olvidar los tristes recuerdos, frustraciones e impotencias de decenas de pacientes y derechohabientes.

 

Bernardo Campillo: La impunidad

LA DUDA respecto a si “alguien” ayudó al doctor Bernardo Campillo al encontrar la fórmula para no continuar huyendo y “a salto de mata”, quedará pendiente, pero por lo pronto habrá qué admitir que está en casita luego de pagar una fianza de tan sólo 250 mil pesos y pulverizar su condición de detenido por el cargo de “falsedad de declaraciones”, algo que se antoja risible luego de trascender los señalamientos contra este secretario de salud en todo el sexenio de Guillermo Padrés, en específico, por el desvío de recursos de los diferentes programas del sector, lo que permitió el colapso del sistema y dejar una herencia de quiebra que luego de 40 meses, continúa padeciéndose… El hecho es que fue detenido en la ciudad de Durango y se supo que sería trasladado a Hermosillo para presentarlo ante un juez de instrucción… Como dice la canción de Camelia, la texana, “nunca más se supo nada”, porque simplemente nadie informó de manera oficial, hasta que pudo decirse que ya estaba en su casa… Increíble, el estar detenido y no fincarle mayores cargos por corrupción… Por ello, la duda quedará… La asesoría fue muy buena: “Te vamos a detener, unas horas a la sombra, se te fija una fianza que puedas pagar y a tu casa; dejas de andar huyendo”… Una justicia muy selectiva, ¿no?

PARÉNTESIS luctuoso para reconocer el arrojo y valentía del abogado Juan Antonio Ortega, quien falleció el pasado lunes por la noche… Sus últimas batallas las dio en la defensa de quien fuera trabajadora doméstica de la Casa de Gobierno en el sexenio “padresista”, Gisela Peraza, torturada y encarcelada por familiares y auxiliares del entonces Gobernador panista… Ortega logró la consignación a un juez de los expedientes en contra de Padrés y de quien fuera su secretario particular, Agustín Rodríguez, contra quien finalmente se giró una orden de aprehensión, que en su momento ni ahora han podido cumplimentarse por razones inexplicables para muchos… Pero Ortega dijo una vez que era capaz de entregar su vida en esta lucha y lamentablemente no pudo continuar porque se enfrentó a la muerte… El licenciado Juan Antonio Ortega, deja gran legado a su familia y amigos: Un gran ejemplo a seguir.

COMO SE esperaba y porque “se lo ganó”, el maestro Víctor Guerrero González fue designado Secretario de Educación y Cultura del Gobierno del Estado… Su nombramiento deja dos subsecretarías vacantes en esa, la dependencia más grande de aparato estatal… Deberá anunciarse una nueva o nuevo titular de la Subsecretaría de Operación Educativa y a un nuevo subsecretario de planeación y administración… Guerrero ocupaba la primera de ellas y, en el caso de la segunda, el ingeniero Francisco Curiel Montiel, una institución en el conocimiento y experiencia del área educativa, pidió salir del sistema por razones personales… Antes de Curiel, había sido subsecretario Sergio Duarte por recomendación del empresario José Oscar “Taká” Mazón… Se espera que en el nuevo nombramiento ya no repitan las recomendaciones externas…

 

Célida y su afán de cancelar una obra muy avanzada

DESDE la campaña política del pasado 2018 y ya como presidenta municipal electa de Hermosillo, Célida López Cárdenas ha asegurado que el proceso y designación de un concesionario para modernizar el alumbrado público en la capital sonorense, fue “el gran negocio” para alguien o para algunos… De las palabras no ha podido pasar a los hechos… Las pruebas de dicha “corrupción” no han sido exhibidas por la alcaldesa, ya sentada en su silla de palacio municipal y la empresa concesionaria ha invertido más de mil millones de pesos en cambiar el sistema de alumbrado público, con un avance hasta este momento del 80 por ciento… Habrá qué admitirlo… Los hermosillenses se sienten más seguros y deben existir registros de menos acción delictiva al ponerse en operación el nuevo sistema de iluminación… Pero Célida está empeñada en cancelar esa concesión y hacer que los ciudadanos carguemos con un pago a la empresa concesionaria por cerca de los mil millones de pesos… Lamentablemente, pero la presidenta municipal de Hermosillo continúa tomando decisiones en base al estómago y no a la razón… Es una condena con la que se tiene que vivir en este tiempo.