Presenta Manuel Aguilera libro en la Universidad Kino

El economista con amplia experiencia gubernamental, aseguró que la reforma energética del ex presidente Enrique Peña Nieto condenaba a Pemex a la quiebra.

En México es necesario fortalecer el mercado interno, para así, poder reducir en la medida de lo posible los márgenes de desigualdad que existen en el país, aseguró Manuel Aguilera Gómez.

El economista, investigador del Centro de Estudios Monetarios para Latinoamérica aseguró que es inadmisible que un país como el nuestro, petrolero por naturaleza, sea importador masivo de productos petrolíferos.

En conferencia de prensa, el ex Regente de la Ciudad de México, y quien también fue senador y diputado federal, aseguró que la reforma energética promovida durante el sexenio de Enrique Peña Nieto condenaba a Petróleos Mexicanos a la venta de sus principales instalaciones como chatarra, por lo que es inminente el rescate con el actual Gobierno de la República.

Previo a la presentación de su libro “Las raíces de la desigualdad (El petróleo, mala distribución del mismo y huachicoleo)”, Aguilera Gómez explicó que la obra que escribió en co-autoría, le tomó dos años de investigación, y pudo ser publicado gracias al apoyo de la UNAM.

“Es un libro que cuya formulación fue auspiciada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través del programa universitario de estudios del desarrollo, y llegamos con un trabajo que nos llevó dos años y que se expresa en su versión sintética en un libro que se publicó tanto en la universidad como en Editorial Porrúa”, aseguró el economista.

Con vasta experiencia en el quehacer público, sostuvo que se debe revivir la industria petroquímica, dejar de importar productos petrolíferos procesados en grandes porcentajes; reconfigurar las refinerías existentes y, sobre todo, castigar de manera ejemplar a quienes se beneficiaron con el huachicoleo.

Expuso que en viajes realizados a la zona del Golfo de México, era evidente el ilícito que cometían quienes robaban el hidrocarburo ya que en la misma orilla de la carretera era ofrecido el combustible sin que las autoridades correspondientes hicieran algo al respecto.