–DE PRIMERA MANO– El Tomate o el “mucho respeto” de Trump a México

La relación, no del pueblo de México, sino del gobierno mexicano frente a su homólogo de la Unión Americana, es francamente vergonzante.

Por Francisco Javier Ruiz Quirrín

EL HECHO ES que el gobierno de los Estados Unidos encareció las exportaciones mexicanas de tomate, altamente disponible y consumible en las tiendas de autoservicio de ese país. Las nefastas consecuencias para México y los mexicanos las veremos dentro de poco tiempo.

Sinaloa -dijo ayer el gobernador de esa entidad, Quirino Ordaz Coppel-, produce una cuarta parte del total del tomate que se exporta a nuestros vecinos del norte. Sería, por obviedad, una de las entidades más afectadas con esta medida estadounidense. Luego están Jalisco, Michoacán y Aguascalientes.

Desde luego, el presidente de los Estados Unidos está buscando proteger los intereses de sus paisanos y es hora de que las negociaciones continúan para buscar un acuerdo que afecte menos a la economía mexicana.

Pero esto llega en un momento crítico en las relaciones entre ambos países. Mister Trump nos pega un día sí y el otro también, mientras nuestro primer mandatario se da el lujo de manipular a un puñado de paisanos en una plaza para tomarlos como justificante y no enfrentar al coloso del norte.

“El gobierno de EU nos ha tratado con mucho respeto”, asegura el Presidente López Obrador, lo que significa poner la otra mejilla después de recibir una soberana bofetada.

La relación, no del pueblo de México, sino del gobierno mexicano frente a su homólogo de la Unión Americana, es francamente vergonzante.

La sugerencia ni siquiera sería enfrentar a ese gran pez que nos comería con facilidad, sino más bien, encontrar los talentos suficientes que permitieran un acercamiento y unas negociaciones lo más dignas para el pueblo y el gobierno mexicanos.

Lamentablemente, el aumento de un 17.5 por ciento al arancel de exportaciones mexicanas al tomate que se lleva a los Estados Unidos, sostenido ante un fracaso más de la diplomacia encabezada por el canciller Marcelo Ebrard, nos garantizaría miles de millones de pesos menos en la economía nacional y una certeza de aumento en los precios de la canasta básica en la alimentación de los mexicanos.

 

HA TRASCENDIDO que ayer se anunciaron movimientos en algunas oficinas del gobierno federal y sus representaciones en Sonora… Previamente, circuló un “memorándum” en el que se solicita desde Palacio Nacional, eliminar al personal de confianza de cada una de las delegaciones, lo que significa -palabras más, palabras menos-, el inicio de una ola de despidos en dichas oficinas… Y por enésima ocasión, el representante del Presidente López Obrador en Sonora, Jorge Taddei Bringas, escribió en redes sociales que el único delegado federal es él mismo, aspecto que nos hace concluir que las relaciones entre algunos funcionarios, enviados desde México para estar al frente de dependencias federales, no son las mejores… El nombre de Fausto Vázquez, un personaje cercanísimo a Alfonso Durazo Montaño, fue mencionado ayer como “cesado” de sus funciones como representante de la oficina de la Procuraduría Federal para la Protección del Consumidor (PROFECO)… Si esta nota se confirma, se habrán puesto las bases de una segura escisión en el equipo lópezobradorista en nuestra entidad…

 

TAMBIÉN opino que el periodista Raymundo Riva Palacio es uno de los personajes más informados en este país y cuando hace revelaciones, habrá que darle el crédito que merece… Ayer escribió Raymundo que el señor Alfonso Romo, quien ha seguido a Andrés Manuel desde el 2006 y hoy firma como jefe de la oficina de la Presidencia de la República, ha presentado su renuncia por más de una ocasión y le ha sido negada… La razón fundamental es que su papel de intermediado entre Palacio Nacional y los grandes empresarios mexicanos ha colapsado, desde que se anunciara la cancelación de la construcción del aeropuerto internacional de la ciudad de México en Texcoco… Don Alfonso les había asegurado a los contratistas que la decisión sería continuar con esa obra y la caída de la confianza en su palabra cayó desde una gran distancia cuando el Presidente anunció su deseo de construir en la base militar de Santa Lucía… Esto es consecuencia de una crisis evidente al interior del gabinete… El grupo de técnicos de que se ha rodeado López Obrador ha empezado a desencantarse y -al tiempo- dejarán solo al principal inquilino de la Presidencia… Eso sí, ganan los “radicales”, empezando por la Secretaria de Gobernación, pasando por Ricardo Monreal y cerrando con Paco Ignacio Taibo II.