Viven crisis en “corralones” de Hermosillo

El reciente incendio deja al descubierto numerosas fallas operativas, entre las que se incluyen el robo de unidades, desvalijamiento de vehículos y desatención por parte de la autoridad municipal.

Por Hilario Olea Fontes

Los vehículos que por alguna falta administrativa han quedado a disposición del Ayuntamiento de Hermosillo y se han destinado en uno de los depósitos municipales –popularmente llamados “corralones”–, quedan estacionados prácticamente en tierra de nadie.

Aun y cuando Oficialía Mayor se convierte en la entidad responsable de la unidad objeto de sanción, en la práctica no existe un protocolo que garantice la integridad física del vehículo.

El aparatoso incendio registrado la noche del 11 de junio en el corralón de Las Minitas, ubicado al poniente de la capital sonorense, dejó al descubierto el abandono que existe en este renglón, al grado que los carros retenidos son saqueados constantemente sin que haya un freno a esta actividad delictiva por parte de la autoridad.

 

Botín permanente

Según declaraciones de empleados del depósito municipal de Las Minitas (piden omitir su nombre por temor a represalias o despidos), existen bandas organizadas que prácticamente agarraron de “clientes” a los vehículos que se encuentran dentro del “corralón”. Y aunque la situación que describen corresponde al recinto ubicado al poniente de Hermosillo, tienen conocimiento que en los otros predios de resguardo se registran casos similares.

Afirman que los robos son constantes y a plena luz del día: autopartes, baterías, motocicletas completas, piezas mecánicas, llantas y cableado de cobre, por citar algunos ejemplos.

Quienes han intentado hacerles frente a los delincuentes han recibido desde pedradas hasta disparos con la intención de intimidarlos, sin que hasta el momento hayan resultado lesionados. Sólo les ha quedado la opción de reportar el hecho delictivo al 911, sin obtener acciones preventivas, detenciones o un poner alto al saqueo.

Por si fuera poco, destacan que el aparatoso incendio registrado en días recientes no es el único que han sufrido. En los últimos dos meses se han presentado cinco episodios, pero estos han sido menores en comparación. Hablan de incidentes en los que se han siniestrado entre 5 y 20 vehículos.

Temerosos de seguir poniendo en riesgo su integridad física o la vida en su trabajo, los empleados están buscando, a través del Sindicato del Ayuntamiento, un acercamiento con las autoridades municipales para solicitarles una urgente atención a la problemática.

 

Saldo maquillado del incendio

Incendio en el «corralón» de Las Minitas. Imagen de Elpatrullero.com.

El siniestro registrado la noche del 11 de junio (que fue ampliamente documentado por el periodista Carlos Romero a través de las redes sociales de El Patrullero), según la versión oficial dio un saldo de 300 vehículos dañados por el fuego. No obstante, los empleados del “corralón” de Las Minitas aclaran que son más de 500 unidades.

Este, al igual que los otros de menor envergadura, fue provocado por los mismos malvivientes que se dedican al saqueo, aseguran.

Consideran que gracias a la presencia de equipo de bomberos de Hermosillo se evitó que el fuego se extendiera a más vehículos, pues en el lugar no se cuenta con equipo para atender emergencias de este tipo, a excepción de dos extintores industriales que no funcionan.

A pesar de la magnitud del incidente, ninguna autoridad municipal de Oficialía Mayor se presentó en el lugar para tomar nota del asunto.

 

¿Quién responde por las unidades siniestradas?

Los daños a los vehículos que resultaron con pérdidas del 100% o en menores proporciones después del incendio del “corralón” de Las Minitas, en teoría deben ser cubiertos por Oficialía Mayor. Es decir, el Ayuntamiento de Hermosillo deberá pagar el costo de las unidades, tal y como lo hacen las compañías aseguradoras.

Quedan fuera de esta atención aquellos vehículos que han sido declarados en abandono y posteriormente adjudicados por el Ayuntamiento, y los de tipo chatarra, que son aquellas unidades oficiales que ya no funcionan.

Cabe anotar que los vehículos que no fueron reclamados por sus propietarios en un periodo de 45 días naturales entran en “Declaratoria de Abandono” y posteriormente en un proceso de “Adjudicación”, quedando a disposición total del Ayuntamiento de Hermosillo.

Entre los vehículos siniestrados se estima un poco más de 100 los correspondientes a abandonados, mientras que los casi 400 son actualmente de propiedad de particulares.

Se debe anotar además que el municipio tiene a su cargo cinco espacios para el almacenamiento vehicular: Redimensiones (antigua cementera, frente a la presa), Las Minitas, Relleno Sanitario (al poniente, cerca de Las Minitas), Pueblitos y Miguel Alemán. De éstos, el único que actualmente opera con espacio para recibir más unidades es el que se acaba de incendiar.