–CORREN RUMORES– Cuidado con los Ninis

Hay versiones que sugieren que los participantes de “Jóvenes Construyendo el Futuro” podrían jugarle chueco a los empresarios.

Por Hilario Olea Ruiz

EL QUE PAGA, MANDA… En una de sus mañaneras el presidente Andrés Manuel López Obrador se molestó porque le habían sacado que el desempleo había aumentado en forma peligrosa en los últimos meses, y lo refutó diciendo que había como medio millón de empleos más refiriéndose a quienes participan en el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, los llamados “ninis”, a los que se les entrega una beca de empleo o como se llame por 3 mil 600 pesos mensuales. Algo fabuloso para quien estaba desempleado, porque ahora gana y en un descuido y aprende algo. El punto es que quien tiene un martillo a todo le ve cabeza de clavo. Por eso se han escuchado voces manifestando su inquietud de que estos jóvenes sean utilizados con fines perversos. No solo con fines electorales, eso es de esperarse y sería lo de menos, sino como quinta columna de Morena en las empresas.

 

YO ESPÍO, TÚ ESPÍAS… Hay muchos empresarios, y eso no es un secreto, que no comulgan con las políticas del presidente López Obrador pero que suscribieron el programa Construyendo el Futuro. El punto es saber que los ninis que reciban sí van con la santa intención de aprender o bien, pueden llevar la consigna de espiar y de sabotear a las empresas, como ahora se está manejando. Esto en realidad nos parece un absurdo total, porque no creo que los jóvenes en este momento estén en ese nivel de politización en que se presten para sabotear las empresas que les están dando cobijo. Si pueden informar qué hacen, sobre todo en materia contable. Pero sabotear, hummmm, se nos hace algo muy jalado.

 

PONGAN PRUEBAS… Por eso lo más fácil para los empresarios que están contratando a estos chavos es ponerles pruebas de lealtad. Porque van a ver desde un principio de que pie cojean y si están ahí por orden de sus jefes políticos o están ahí porque realmente quieren aprovechar este programa social y superarse. Creo que la inmensa mayoría no está contaminada políticamente y no hacen diferencia entre agradecimiento a quien les da la beca, con el agradecimiento a quienes les da la oportunidad. Pero miren, a como se las gastan en el nuevo gobierno no está demás tomar precauciones. Digo. Eso sí, de ser cierta la especie sería el colmo porque llevará a un rompimiento muy serio con el sector empresarial. Insisto, no creo que tomen ese riesgo.

 

SE DAN CON TODO… Urge que alguien ponga orden en Morena, porque se siguen pegando con todo y contra todos. El último que saltó a la palestra fue Gerardo Murrieta Romero, quien se lanzó a la yugular contra Alfonso Durazo, al que desconoció su liderazgo político en el partido. Y al que de plano dejó barrido y planchado fue a Jorge Taddei, quien dice ni siquiera es del equipo guinda, porque las veces que lo invitó a ser militante siempre lo mandó por un tubo. Por otro lado, a Ana Gabriela Guevara, que si bien es cierto es del PT, le andan pegando hasta con las fichas. En los ayuntamientos  hay verdaderos infiernos y entre diputados se siguen sacando la lengua, ya ven la expulsión de Luis Armando Colosio. Esto se ha comentado pero parece no importarles, porque todavía están confiados en que van a seguir teniendo el respaldo de la mayoría, pero según se ha visto en las últimas encuestas y sondeos, ya están perdiendo el amor del respetable. Es extraño que insistan en andar de la greña.

 

TRONÓ LA MAZORCA… Sin duda que la nota del día la está dando la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda, porque no es como sale de la dependencia, sino porqué sale. La carta que le envió al presidente Andrés Manuel López Obrador es contundente, porque deja en claro que hay mucho cupido metichón en esta dependencia que de plano no dejan trabajar o marcar un rumbo que no lleve al desastre. Caray, todavía no cumplía ni el año de su nombramiento aunque estuvo en el equipo de transición y sale ahora sí que por piernas. En la carta dice que tomó la decisión porque  “discrepancias en materia económica hubo muchas. Algunas de ellas porque en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento”. Chúpale pichón. ¿A qué se refiere? ¿Al aeropuerto de Texcoco, cuya construcción apoyaba por congruente el exsecretario de Hacienda? Más adelante señala que “toda política económica debe realizarse con base en evidencias, cuidando los diversos efectos que ésta pueda tener y libre de todo extremismo, sea de derecha o de izquierda”. Pero lamentablemente reconoce que “las convicciones anteriores no encontraron eco”.

 

DEJA LA VÍBORA CHILLANDO… En donde dejó la víbora chillando fue cuando afirma que “Me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública. Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés”. Atríncate, Matías. A ver, vamos por partes. ¿Quiénes son los funcionarios impuestos que dicho en español paloverdeño no sirven para nada? Porque obvio que deben estar colocados en posiciones en donde más adelante pueden hacer daño. Digo. Y lo peor, que conflicto de interés tienen los que los impusieron. Eso se entiende como que están colocados ahí para dejar macanear. A como la pongan, con estos señalamientos y duras insinuaciones, de plano hay que reconocer que Urzúa deja la víbora chillando. Así le harían la vida de incómoda estos personajes. Aunque en honor a la verdad, no es la primera vez que trabaja con el presidente López Obrador, pues ya lo hizo como jefe de Finanzas cuando era gobernador del Distrito Federal. Ah, pero también en ese entonces le renunció.

 

MENSAJE TRANQUILIZADOR… Lo bueno, que Arturo Herrera, aunque fiel a morir con el presidente López Obrador, es reconocido como un funcionario y académico honesto. Le conoce al negocio y por eso en su toma de protesta está combinando las intenciones de su jefe de hacer una economía populista, con una sólida plataforma conservadora. Por lo pronto no se aceleró y reconoció que van por un crecimiento del 1%, por finanzas públicas sanas, superávit primario y respeto al Banco de México. Esperemos que las aguas vuelvan a nivel y no entremos en tobogán.

 

En fin, miércoles, y por lo mismo, mejor recuerden lo que decía don Tacho el Contador, si lo que entra no es igual a lo que sale, alguien va a salir fregado. Sale.