–CORREN RUMORES– Tierrita volada y asunto arreglado

Después de los acontecimientos de Culiacán, el mensaje que se mandó al narco y al exterior fue pésimo.

Por Hilario Olea Ruiz

NO LE DIGAN AL PRESIDENTE… En Estados Unidos se usa esa frase, “que el presidente no se entere”. ¿Por qué? Para que no pueda mentir al negar que tenía conocimiento y así no caer en perjurio. Sin embargo en México, a decir del propio Andrés Manuel López Obrador el presidente lo sabe todo. Todo es todo. Esto lo dijo cuando echó de cabeza a Enrique Peña Nieto que también argumentó sobre un asunto espinoso y dijo que no sabía. Tajante, el actual mandatario lo desmintió y lo condenó al decir que el presidente mexicano lo sabe todo. Pero miren cómo son las cosas, ahora que la bronca le cae encima con lo de Culiacán nos enteremos que lo delicado no se le informa al  presidente. O sea que al final del día no lo sabe todo o de plano no lo consultan para lo importante. A lo mejor por eso tantas regañadas en las mañaneras a funcionarios que declaran cosas que van en contra de lo que dispone el jefe. O a lo mejor sí lo sabe, pero le hace al ya saben quién.

 

NO ESTABA INFORMADO… Un caso con repercusiones internacionales como el arresto de los hermanos Guzmán y no le informan al presidente, caray, algo difícil de pasar, sobre todo con un personaje tan controlador como es el señor López Obrador, que está en todo. Bueno, pues es su palabra y todavía pesa en el ánimo del mexicano. Reconoció que “Yo no estaba informado. No me informan en estos casos, porque hay una recomendación general, hay un lineamiento que se aplica en estos casos”. “Lo que sí, es que cuando me enteré de que se había generado este conflicto y me informaron, les pedí que se reunieran y tomaran una decisión. Me presentaron su propuesta y yo la avalé y por eso se llevó a cabo”. Bueno, esta decisión fue precisamente para evitar derramamiento de sangre. En realidad, fue para salvar la cabeza, porque si realmente hubieran pensando en la gente no se avientan la burrada de querer atrapar a un hijo del Chapo Guzmán en Culiacán. En fin, metida la pata ahora hay que corregir. Pero el mensaje que se mandó al narco y al exterior fue pésimo, y de esto deja constancia un medio tan afín como es la revista Proceso.

 

ADIÓS Y QUE TE VAYA BIEN… Miren que no andamos tan errados cuando dijimos que venía una embestida dura contra las organizaciones sindicales en el país. Las han ido doblando uno a uno. Y si no, hagan cuentas. Primero se echaron a la SNTE, a la que tomaron sin disparar un tiro. Le dieron salida de plata a su dirigente y salió corriendo. Hace unos días Joel Ayala, dirigente de la FSTSE renunció al PRI, obvio con la intención de salvar el cráneo y mantenerse frente a esta organización sindical, pero ahora entregado a la 4T.  En la semana acaba de anunciar que por motivos de salud, Carlos Aceves del Olmo deja la CTM. Obvio, que es por salud legal, porque seguramente lo tenían en la mira de los asesinos. Y ahí la llevan. Ahora seguramente irán por otras organizaciones sindicales, unas para control y otras para anularlas y dejar sin estructuras al PRI. Que dicho sea de paso, está como borreguito en el fondo del corral esperando que lo trasquilen sin hacer ruido.

 

SE ABRE LA PUERTA… Tienen razón los que de inmediato comenzaron a mover nombres por el asunto de Carlos Aceves del Olmo, pues al quedar libre la dirigencia de la CTM hay sonorenses con méritos sobrados como para aspirar a ese cargo. En primera fila está Ricardo Acedo Samaniego que ha demostrado sobrada capacidad para estar al frente del STIRT. Además de modernizar a este sindicato, tiene control y liderazgo. Además de apoyo real de la mayoría de las secciones estatales. Nos cuenta que además, hay otros sindicatos y estructuras cetemistas que le podrían dar el apoyo. Por otro lado, no pierdan de vista a Javier Villarreal, quien podría presentar a las dirigencias estatales de esta central obrera. El caso es que por un lado declina un liderazgo, pero se abren puertas para que lleguen otros y lo sabrosón que puede ser un sonorense.

 

NO ES LO MISMO… Un total de 250 alcaldes de diferentes partidos llegaron este martes por la mañana frente a Palacio Nacional con la intención de gestionar una entrevista con el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero en lugar de atención los recibieron con gases lacrimógenos. Seguramente se dieron cuenta que no es lo mismo ser narco bien armado, que alcalde con peticiones. Además, como iban en santa paz les fue como en feria. Error, debieron de haberse cubierto las caras, incendiado algunos carros, pitarrajeado palacio y vandalizado negocios. Entonces les abren la puerta de par en par. Así es esto del mundo al revés en México.

 

MÁS TAREA… Otro sonorense que sigue volando alto, pero por la posición y no por volado, es Octavio Almada, quien además de sus tareas de ayudantía en la presidencia, el andar en todas las giras del presidente  y en llevarle agenda y además hacer labor de vigilancia, ahora carga con responsabilidades personales de su jefe, como son atender demandas de la gente en materia deportiva. Cuando llega alguien pidiendo apoyos para deporte, el presidente López Obrador voltea  para donde está Octavio y le tira la bola. La última fue el apoyo a un grupo de deportistas de Naucalpan que se llaman las Barras Pradera, a los que ayudarán con equipamiento deportivo. Tal y como le dijo su jefe, ya se apersonó y garantizó a estos chavos que tendrían lo que andan pidiendo. Aguas, porque a veces mucha chamba abruma, pero tiene su premio. Ojo, no lo pierdan de vista.

 

En fin, lo bueno que ya es miércoles y por eso no olviden lo de Paquito el del Changarro, al que madruga, señal que no lo quieren en su casa. Sale.