Sonora es “potencia” en incumplimiento de obligaciones familiares

Las cifras superan las registradas en otros estados de la república mexicana.

 Por Antonio López Moreno

Desesperación, frustración, coraje, tristeza y hasta resignación, son las emociones que viven cientos de madres de familia en Sonora a causa del incumplimiento de obligaciones familiares, un delito tipificado en Sonora y cuya cifra supera por mucho a varias entidades del país.

Durante el mes de agosto la incidencia en este delito llegó a 2 mil 163 casos registrados a nivel nacional; cifra superada con respecto al mes anterior, pues en julio se presentaron mil 980 denuncias por el citado delito.

En Sonora los datos alarman, en agosto la recurrencia de este delito fue de 180; en julio 179 y en junio 223. Superando por mucho a entidades como Sinaloa, Aguascalientes y Campeche, donde los números rondaron en los 9 casos; 19 casos y un caso de forma respectiva.

Esta información fue dada a conocer por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, donde puede observarse la superioridad en Sonora en relación a este delito.

De acuerdo con el Código Penal para el Estado de Sonora, el incumplimiento de obligaciones familiares está tipificado en su artículo 232, donde indica que la sanción para quienes incurran en esta falta es de tres meses a tres años de prisión.

Alejandro Sánchez Quihuis, abogado litigante especializado en materia mercantil y familiar, detalló que los juzgados en este ramo presentan bastantes casos al respecto. Además de dar a conocer que desde el pasado año, en Sonora se inscribió un padrón de deudores alimenticios lo que ha facilitado las respectivas denuncias.

“Este delito aquí en el estado de Sonora es muy recurrente, la verdad que los juzgados familiares todos los días ven este tipo de casos. Te podría decir que ahora se ha frecuentado más por una Reforma que hubo en el Código Civil en el 2018, cuando se decidió inscribirse en el Registro Civil un padrón de deudores alimentarios”, dijo.

Sin embargo, a pesar de que este delito es recurrente en Sonora, hay quienes deciden no denunciar para evitar trámites engorrosos y problemas emocionales.

Una joven consultada cuya identidad decidió reservar, manifestó su sentir hacia esta problemática.

“Y como él (el padre de su hija) nunca se ha hecho responsable de su hija desde que nació y ni siquiera procura si está enferma, si ya comió, no se preocupa si vive o si respira, entonces a mí no me conviene demandarlo por manutención por unos $200 o $300 pesos que me dé a la quincena, no me conviene. Yo mejor la mantengo, trabajo y vivo muy a gusto sin estrés”, dijo.

A decir del abogado entrevistado, desde que fue inscrito el padrón de deudores alimentarios morosos, todo aquel que incumple en sus obligaciones familiares después de ser resuelto por un juez, pasa a formar parte de este padrón que queda evidenciado ante la autoridad estatal.