–DE PRIMERA MANO– Sorprende el “extraordinario” festejo de Trump

Tienen mucha razón quienes aseguran que este ha sido el triunfo político más sonado de Andrés Manuel López Obrador.

Por Francisco Javier Ruiz Quirrín

HISTÓRICAMENTE Estados Unidos siempre ha metido las manos en México y, cuando ha podido, nos hace sentir su extraordinario poder.

Ayer se ratificó el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá y el Presidente Donald Trump aseguró que es el mejor tratado comercial de la historia.

Todos sabemos que el mandatario estadounidense se negaba a firmar la ratificación del TLC (ahora T-MEC) porque –decía-, “resultaba muy ventajoso para México y golpeaba la economía americana”.

Ahora, festeja en grande, en tanto la vocería de la Casa Blanca reitera que ha sido la mejor firma comercial, porque incluye un acuerdo con los demócratas en el Congreso y habían ganado los obreros, los agricultores y se garantizaba la generación de empleos para el país.

Nancy Pelosi, la coordinadora de la bancada demócrata de los congresistas norteamericanos, estableció que esta ratificación del Tratado era una victoria para la clase trabajadora de los Estados Unidos.

En tanto, en México, el Presidente López Obrador, al presidir la ceremonia de ratificación de este acuerdo en Palacio Nacional, indicó que no sólo era un acuerdo comercial, sino también era un acuerdo político, agradeciendo al Presidente Trump su disposición de “ayudar a nuestro país”.

Tienen mucha razón quienes aseguran que este ha sido el triunfo político más sonado de Andrés Manuel López Obrador desde que llegó a Palacio en diciembre del 2018, pero creo que como mexicanos tenemos el derecho de exigir una mayor información que nos permita concluir que el pez grande no se ha comido una vez más al pez más chico, como la historia registra la relación entre los Estados Unidos y nuestro país.

Ayer, Gustavo de Hoyos, el presidente de la COPARMEX, dejó entrever sus sospechas de que “algo” debió haber motivado el sorprendente vuelco y prisa por firmar la ratificación del T-MEC con el festejo del gobierno estadounidense.

Cuestionado sobre esta reacción, AMLO calificó la actitud de De Hoyos, comparable a la de un dirigente partidista y no un vocero de la iniciativa privada, que sólo busca el ataque.

Sin embargo, “algo” debió haber motivado al Presidente Trump y su acercamiento con sus enemigos demócratas en el congreso estadounidense para que toda esa nación calificara la multi-mencionada ratificación del T-MEC como “la mejor firma comercial de la historia”, a pesar de las rotundas negativas de hace unas cuantas semanas y la duda de la Casa Blanca sobre ese documento, que podrían haber impulsado su desaparición.

“Pero hubo cambios de último momento en su texto, muy convenientes para todos”, estableció la vocería del protocolo para la firma.

Creo que tenemos el derecho de saber en qué consisten dichos cambios, que provocaron el acuerdo en forma tan ejecutiva y el gran festejo de Donald Trump.

 

NO HAN faltado las especulaciones respecto al gran interés de Palacio Nacional por señalar los errores del expresidente Felipe Calderón, quien se ha convertido en uno de los acérrimos enemigos de Andrés Manuel López Obrador por la crítica que vierte contra éste último a través de las redes sociales… Ahora con la detención de Genaro García Luna, quien firmara como secretario de seguridad pública en el “calderonato”, acusado por el gobierno de Estados Unidos de tener vínculos con el narcotráfico, sobrarán los motivos y las razones para bañar de corrupción la “guerra” contra el crimen decretada durante el sexenio 2006-2012 y que tantas veces AMLO ha externado su “ineficacia”… García Luna, ha trascendido, fue señalado por un testigo en el juicio contra Joaquín Guzmán, en Nueva York, que había recibido millones de dólares para proteger al cártel de Sinaloa y además, logró una mayor cantidad de evidencias para incriminarlo… Calderón, sabedor del tamaño del escándalo, respondió a través de Twitter diciendo que estaría muy pendiente y que estaba siempre a favor de la Ley.

 

RIDÍCULO de altos vuelos de parte del alcalde “moreno” de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal, al haber tenido el atrevimiento de viajar para recibir un reconocimiento de parte de una asociación civil, que designó a Cajeme como el “Municipio más seguro del país”… Lamentablemente, la administración de Mariscal va de tumbo en tumbo, de tal manera que la población ya lo está apodando el “Chahuistle”, como aquella plaga que en años anteriores echó a perder las cosechas a los agricultores de la época.