Los videojuegos, como pasatiempo, no son un peligro: Niccol Salcido

La licenciada en Derecho por la UNISON planteó que son los narcocorridos, películas o series de esa naturaleza lo que mayormente influye en niños y adolescente para determinar patrones negativos en sus actitudes y conductas.

Es muy fácil adjudicarle a los videojuegos la responsabilidad de los actuales contextos de violencia en que pueden caer niños y adolescentes, cuando en realidad son una aplicación interactiva como pasatiempo que puede unir a las comunidades que intervienen en ellos, afirmó Niccol Alejandra Salcido Duarte, administradora del canal xniccolx en Facebook.

La licenciada en Derecho por la Universidad de Sonora planteó que más bien son los narcocorridos, películas o series de esa naturaleza que de manera cotidiana exaltan y permean a la violencia los que mayormente influyen en niños y adolescente para determinar patrones negativos en sus actitudes y conductas.

“Son esos contenidos los que realmente deberían eliminarse de todo canal de transmisión por la fuerte influencia que tienen especialmente en los niños”, reiteró.

Indicó que en su desarrollo profesional como responsable de transmisión por su canal en Facebook, no tiene referencias de casos que hablen de alguna influencia negativa de niños y adolescentes que hayan caído en algún tipo de violencia a causa de los videojuegos.

“Lo ocurrido en el colegio de Torreón y el niño José Ángel más bien fue resultado de un entorno familiar que lo llevó a perpetrar el ataque armado”.

Niccol Salcido puntualizó en que los videojuegos no son el problema, sino que ellos se incluyen en una cultura que provoca violencia, particularmente en familias disfuncionales, como fue ese lamentable caso en el estado de Coahuila.

 

Padres de familia

Ahora bien, afirmó que un factor determinante respecto a los videojuegos tiene que ver con los padres de familia, ya que su atención, supervisión y orientación pueden ayudarlos a fomentar su madurez emocional y estimular su creatividad, alejándolos de cualquier idea o pensamiento relacionado con la violencia.

Salcido Duarte señaló que un padre de familia es el que mejor va a conocer a sus hijos y que realmente tiene que estar presente en cuanto a observar si hay cambios en su forma de pensar, actitudes y comportamiento. “Debe hacer ver a su hijo que el juego es parte fundamental para ayudar a despejar la mente, relajarnos e, incluso, desarrollar habilidades útiles en su vida diaria.

“Es algo que se tiene que considerar el hecho de que haya en videos juegos bélicos, multitud de armas, cascos, chalecos antibalas, cuernas de chico (AK-47), de modo que muchos niños se familiarizan con ellas, pero no creo que sea algo totalmente influyente en ellos”, expresó.

Admitió que ante la presencia de videojuegos bélicos, si el padre monitorea al hijo nada va a suceder, y con mayor razón si éste tiene una salud mental y emocional.

 

Unen a la comunidad

Niccol Salcido afirmó que los videojuegos, como diversión, unen a la comunidad, y si un niño tiene valores, una buena salud mental y emocional nada la va a pasar… con mayor razón si sus padres monitorean lo que ven y hacen.

“Lo que hago en mi canal es ser prudente y llamar a la razón a los niños diciéndoles que la negatividad no les va a llevar a ningún lado bueno, tratando de que aquellas actitudes negativas que puedan tener las conviertan en positivas”, expresó.

Dijo que hay investigaciones recientes sobre los efectos de los juegos de video en los niños, los que hablan de que más allá de incitar a la violencia pueden promover el aprendizaje, ayudar en la solución de problemas y en el desarrollo de las destrezas motoras y la coordinación.

Reconoció que sin embargo hay preocupación sobre ese impacto en las nuevas generaciones de niños y jóvenes a partir de que estén dedicando mucho tiempo a contenidos agresivos o violentos en los videojuegos, por lo que es necesario que establezcan ciertos límites de tiempo y estimularlos a que participe en otras actividades.

“Siempre y cuando se mantenga la moderación, los videojuegos serán un medio de recreación provechoso y, en algunos casos, equiparable al placer de leer un libro o ver una buena película”, dijo.

 

Del Derecho al videojuego

Niccol Salcido Duarte, hoy de 25 años de edad, señaló que al titularse profesionalmente en la licenciatura, de inmediato se incorporó al campo profesional del Derecho a través de agencias de ministerio público y más reciente en Centro de Justicia Penal Federal de Sonora.

“Sin embargo, al tener desde mi infancia y juventud pasión como diversión por los videojuegos, un día subí un video a Facebook, el que se hizo viral, por lo que mucha gente me pidió que continuara con otro”, indicó, dando a conocer que de pronto se dio cuenta de que podía dedicarse a esa actividad, la que inició apenas el 25 de octubre del año pasado, al mantener una intensa interacción con jóvenes de muchos países.

“Llegó un momento en que pensé en si continuaba en la profesión de Derecho o irme por los videojuegos, tomando el riesgo de hacerlo por este último, y la verdad fue una de las mejores decisiones, ya que me cambió por completo la vida”, anotó.

Informó que su canal recibe ya a 52,000 seguidores en Facebook “y me gustaría llegar a 100,000 poniéndole el triple de ganas, teniendo una comunidad mayor en Norteamérica, aunque también con seguidores en Europa, Centro y Sudamérica.

“Mi transmisión se basa en contenidos orientados a los valores familiares y que le gustaría llegar a un público más amplio”, indicó al señalar que el trabajo en equipo, asertiva comunicación entre jugadores, con trato respetuoso y el evitar lo tóxico en la relación humana del visitante, especialmente los niños, en quienes busca se diviertan sanamente, son características de su espacio en Facebook.

Dio a conocer que hace tres meses recibió del Ayuntamiento de Hermosillo el Premio 2019 por ayudar a través de sus transmisiones a los jóvenes, recibiendo incluso una beca, lo que dijo le hace sentirse muy orgullosa por ese logro.