‘Es importante que la gobernadora Claudia Pavlovich, la alcaldesa de Phoenix y yo trabajemos juntas’: Regina Romero

La alcaldesa de Tucson, primera mujer latina en dirigir la emblemática ciudad arizonense, destaca su proyecto social, su ética en política, sus valores humanísticos y sus raíces sonorenses.

 Por Nallely Pimentel*

Regina Romero, recientemente nombrada alcaldesa de la ciudad de Tucson, Arizona, nació en Yuma, Arizona y creció en San Luis Río Colorado, Sonora. Esta relación íntima entre dos estados y dos países impactó su labor comunitaria, y refleja hoy el arduo esfuerzo de un equipo y una familia trabajadora, donde la honestidad es el determinante; abogar por el progreso de las familias inmigrantes y sonorenses es su prioridad.

En entrevista exclusiva, nos habla de sus metas y plan de trabajo en infraestructura, educación, empleo, así como su estrategia inmediata para contribuir con acciones que contribuyan a revertir el cambio climático.

Romero tampoco descarta la posibilidad de continuar su carrera al servicio de la comunidad más allá de la alcaldía de Tucson. En tres años más consideraría el siguiente paso para seguir contribuyendo con las familias de Arizona.

Además, convoca a la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich, y a la alcaldesa de Phoenix, Kate Gallego, a trabajar en conjunto por el bienestar de las familias y servicio a la comunidad en ambos estados.

 

¿Porque la Alcaldía de Tucson?

Porque ya habíamos tenido más de 12 años como regidora de la ciudad de Tucson representando al distrito número uno. El alcalde anterior, Jonathan Rothschild, decidió retirarse y pensamos ‘¿por qué no lanzarnos y movernos a otra etapa de servicio a nuestra comunidad?’. Por eso decidimos postularnos para la Alcaldía de Tucson. Nunca se había visto una mujer como alcaldesa de Tucson. La última vez que tuvimos una Alcalde México-Americano fue 1875, entonces fue un reto para nosotros decir ‘¡Es hora! ¡Es tiempo!’, con una persona que ha servido a nuestra comunidad y que está preparada para el reto.

 

¿Cómo se siente Regina Romero ahora en su nueva oficina como líder de la ciudad de Tucson?

Me encanta mi trabajo. Me encanta lo que hago. Antes de ser electa para ser regidora de Tucson fui una estudiante activista, entregué mi tiempo, mi esfuerzo a la comunidad (electa o no) como voluntaria de la comunidad. Después de más de 24 años involucrada y de esos 12 como regidora, me siento que llegar a la alcaldía y poder hacer historia para nuestra comunidad e incluirla, escuchar sus voces para ayudarnos a mover nuestra ciudad hacia adelante, es importante para mí y resulta algo familiar. Así que todos los días me levanto muy contenta de venir a la oficina, de cambiar para el mejoramiento de Tucson. Para mí es increíble: todos los días me levanto contenta de poder estar al servicio de los tucsonenses.

 

Sabemos que eres una mujer real. Entremos en el panorama personal. ¿Tienes familia? ¿Tienes hijos? ¿Qué es lo que más te apasiona de ser la líder en casa?

Tengo dos hijos increíbles. Emiliano, que tiene 13 años, y Luciana, que tiene 10 años de edad. Soy madre, pero también soy esposa. Tengo 16 años casada con mi esposo, Rubén Reyes. Soy Hija; mi madre ya va a cumplir sus 88 años edad. Soy hermana; tengo cuatro hermanas y un hermano, sobrinos, venimos de gente trabajadora. Mi padre falleció hace cuatro años y crecimos de un ambiente familiar muy sólido, de una familia típica mexicana. Yo nací en Yuma, Arizona, pero crecí en la frontera con San Luis Río Colorado, Sonora, y tengo una familia muy extensa y una relación muy estrecha en Sonora.

Fue una decisión familiar la de postularme para la Alcaldía. Lo tomé muy en serio, me senté a platicar con mi marido, con mis hijos, mis hermanas, mi mamá, con toda la familia. Es algo que hicimos todos juntos. Decidimos entrar en esta aventura. Todo lo que pasó y hecho fue gracias al apoyo de mi familia, amistades y mi esposo. ¡Especialmente con mi marido!

 

¿Qué te dice tu esposo?

Desde que nos conocimos, siendo activistas, nos enamoramos dedicándonos a lo mismo: trabajando como activistas cuando éramos novios. Su esfuerzo ha sido fundamental para mí; de animarme, de cuidar a mis hijos. De él fue el de la idea cuando me postulé para regidora y sucedió lo mismo con la campaña para la alcaldía.

Estamos muy acoplados en nuestras metas como pareja y como familia. Rubén Reyes, mi esposo, es y ha sido mi pilar, no nada más es lo personal sino también en lo profesional.

 

¿Qué hace Regina Romero en sus tiempos libres?

Pasar el tiempo con mi marido, con mis hijos y con mi familia es una de las cosas más importantes que puedo hacer para recargar la batería. Para poder estar contenta profesionalmente, en mi lado personal debo sentirme satisfecha también.

Claro, problemas familiares siempre hay y suceden… preocupaciones, cosas buenas, cosas tristes. La pérdida de mi padre fue difícil, pero el apoyo de la familia y el de la comunidad entera hace que todo valga la pena, y que lo que yo hago lo haga mucho mejor.

A mí me gusta tener los domingos para nuestra familia; ya sea que vayamos a misa, o si nos levantamos tarde, desayunar en cama, andar en pijamas todo el día o visitar a familiares. Para mí los domingos son sagrados en el aspecto que es mi tiempo para recargarme, para descansar un tiempo dedicado a mi familia, con amistades, y ya empezar la semana mucho más fresca y lista para todo lo que tenemos que hacer entre semana.

Volviendo a los resultados de tu victoria, ¿pensaron que el resultado fuera adverso en algún momento?

Durante la elección primaria fue el determinante. Nuestra primaria fue difícil y fue el periodo en el que más tuve dudas de poder llegar a donde estamos hoy. No lo dejamos a la deriva, nos lo tomamos muy en serio, y ejecutamos una campaña con estrategia que venía trabajando desde el principio, y con todo el apoyo que recibimos de la comunidad estuvimos trabajando muy duro, tocando puertas, recorriendo los vecindarios. Fue una de las campañas más difíciles de mi vida, en la que aprendí y me presioné para poder llegar hasta la meta de terminar las elecciones primarias. Y ahí es donde fue muy duro para nosotros, porque tuve dudas y tuve que sostener esta plática con mi equipo, con mi familia, con mis hijos, con mi esposo: ‘puede haber la posibilidad de que no ganemos, de que no suceda’, y nos preparamos para lo que pasara. Pero nunca lo dejamos a la deriva, trabajamos hasta el final con mucho empeño y valor. Tuvimos que trabajar bastante utilizando todo lo que teníamos a nuestra disposición para llegar a la meta.

 

Los medios de comunicación la categorizaron como una campaña política transparente. ¿Qué es lo que hizo la diferencia de tu campaña a otras campañas con otros candidatos?

Lo que hicimos con nuestra campana, la estrategia que tuvimos, fue que pusimos todos nuestros pensamientos de lo que se planeaba hacer enfrente para la comunidad, que vieran exactamente lo que planeaba trabajar como alcalde. Nunca tuvimos secretos de lo que yo he hecho de mi trabajo ni tampoco de lo que voy hacer como Alcalde de Tucson. Siempre fueron visibles mis propuestas, trayectoria y plan de trabajo.

Por eso la gente dijo ‘Esta campaña es Transparente, tenemos todo el récord de su servicio como regidora de la ciudad de Tucson’, no hubo un detalle que se escondiera.

Yo siempre hablo con la comunidad con transparencia. Hay ocasiones que no les gusta escuchar que yo les diga ‘esto no se puede hacer’, pero yo les sugiero que juntos sí se puede hacer, y a la vez ser clara con mi posición cuando se trata de inmigración. Como una ciudad que le da la bienvenida a los inmigrantes, yo peleo por los derechos humanos, derechos de la mujer, entonces la gente sabe quién soy. No hemos engañado a nadie y vamos a seguir con esta misma ética que nos ha llevado hasta donde nos encontramos hoy.

 

Como voz y líder de la comunidad, ¿qué es lo que Regina busca cambiar en Tucson? ¿Infraestructura, reforestación, educación, creación de empleos?

Quiero ver mucha más inversión en nuestros hijos. En el aspecto de la inversión a la educación pública, esto es algo que yo no puedo hacer. En el aspecto de las escuelas  tengo que trabajar con el gobernador y con la legislatura para solicitar que se invierta más en nuestras escuelas públicas.

Quiero ver más inversión en infraestructura, en nuestras calles, en nuestros parques, en nuestros vecindarios, en la manera de poder invertir para pavimentar nuestras calles en nuestros vecindarios de la ciudad.

Quiero ver un millón de árboles plantados en la ciudad para el año 2030. Es una meta grandísima en la que vamos a estar enfocados y que no ayuda solamente a que un vecindario se vea bonito, sino también ayudará a purificar el aire de nuestra ciudad; respirando aire fresco, contribuyendo al aporte a la ecología y conservación de nuestra naturaleza, pero muy específicamente combatir el cambio climático y reducir el calor en la ciudad.

Quiero ver la posibilidad de crear empleos que paguen bien con su paquete de beneficios. Porque existe un 24 % de la población de Tucson vive en la pobreza. Entonces quiero ver las oportunidades para nuestros hijos y familias, que puedan tener trabajos que les paguen bien y que el nivel de vida se eleve un poquito más, y reciban compensaciones justas en base al trabajo que realicen. Quiero buscar salarios justos que incluyan acceso al cuidado médico o paquete de beneficios de salud.

Entonces, el progreso y la prosperidad es algo en lo que yo creo y quiero apoyar e impulsar estos cambios en nuestra comunidad.

A tu corto tiempo de ser nombrada Alcaldesa de Tucson, ¿cuáles son los Retos a los que te enfrentas?

Como mujer electa y alcaldesa -no vemos más mujeres en el poder- hay que invertir en nuestros niños y niñas para impulsar a nuestras mujeres. No vemos latinas líderes. Quiero darles oportunidad a mujeres hispanas, latinas. Quiero apoyar a las minorías, y apoyarlas siendo su mentora en la política, ya sea en las diversas carreras e instituciones gubernamentales, así como los que desean ser dueñas de empresas grandes para llegar a ese nivel.

 

Como Alcaldesa representarás a las mujeres hispanas en el gobierno local, historia similar de la Gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich, y a la de Kate Gallego, en la alcaldía de Phoenix. ¿Crees que beneficiarán estos lazos en común para derribar barreras entre fronteras, para unificar trabajo de mujeres con resultados para la comunidad? 

Yo vengo de una familia que creció en la frontera. Nací en Yuma, Arizona. Tengo familia y crecí en San Luis Río Colorado. Mis padres son de Granados y de Guásavas. Somos una familia sonorense que hemos estado aquí por muchas generaciones, entonces los lazos entre Sonora y Arizona son muy importantes, son muy estrechos. Y teniendo esa experiencia familiar de mi caso, es importante que la gobernadora Claudia Pavlovich, en Sonora, la alcaldesa de Phoenix y yo trabajemos juntas. Y ya comenzamos a trabajar juntas durante este mes y medio en la alcaldía.

Necesitamos definitivamente trabajar juntas, porque es bien sabido que Tucson es una extensión de Sonora, por los lazos familiares de tantas generaciones.

No solo es importante trabajar sobre el turismo y derrame económico; muchos turistas de Sonora dejan 2 mil millones de dólares, y de igual forma los turistas de Tucson que van a Sonora.

También tenemos que hablar sobre la familia, de cómo tratamos a los inmigrantes y visitantes que vienen de países latinoamericanos, y para mí es una prioridad el trato al inmigrante y ser una ciudad que da la bienvenida a los inmigrantes, tratarlos con respecto, que no sean etiquetados por un documento sino por lo que contribuyen a nuestra ciudad y comunidad.

 

Un mensaje a los sonorenses y tucsonenses.

Para los sonorenses, que son bienvenidos, somos familias, somos una extensión de Sonora. El desierto nos une y estoy muy orgullosa de venir de familia sonorense y tener todavía familia en ese estado, y que llevo a Sonora en mi corazón y siempre tendré lazos familiares.

A los tucsonenses, que somos uno, somos una sola comunidad, sus voces son importantes para seguir adelante y que la oficina de la alcaldesa está abierta para todos los tucsonenses, y que vamos a seguir con los pasos de prosperidad y progreso hacia adelante todos juntos.

 

Como ejemplo de éxito de una combinación multicultural (por tus raíces), ¿qué significa la palabra Diversidad y qué representa ser bilingüe para Regina Romero?

Ser bilingüe es muy importante, porque crecí en la frontera. Sin embargo mis padres me enseñaron y me inculcaron el aprendizaje y práctica del español. Siempre inculcaron en mí la importancia de hablar español. Yo estoy tratando de hacer lo mismo con mis hijos, a veces es difícil para que me hablen español, pero soy muy insistente, así como fueron mis padres insistentes conmigo de saber de dónde somos para saber a dónde vamos. Reconocer mis raíces sonorenses y mexicanas fue importante para mis padres, porque para ellos el saber de dónde somos, la historia familiar, es igual de importante saber cómo estamos hoy en Tucson, mis hijos, las costumbres de las familias. Ser bilingüe es muy importante para mí.

 

¿Diversidad?

Es mucho más que el color. Es poder reconocer que aquí en Tucson estamos en tierras que le pertenecieron a la tribu Tohono O’odham, así como al pueblo yaqui, y es importante mencionar que la diversidad viene en colores, en género y que es relevante que nos respetarnos unos a otros.

Mi madre me inculcó desde que estaba chiquita el dicho más famoso del primer presidente indígena de México, Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”.

Con esa ética he crecido y respetar los derechos de las personas y de los individuos es importante para preservar la paz y los derechos de cómo la gente quiere vivir y como se identifica, y traer esas voces a la mesa para poder incluirlas en nuestra política.

 

¿Qué aspiraciones tiene Regina Romero después de este gran paso como Alcaldesa?

Tengo dos meses como Alcaldesa, por lo pronto estoy muy enfocada a mi trabajo. Me encanta. Estoy aprendiendo más y más. En este momento es mi prioridad y quiero ser mejor cada día, cumplir mis promesas para poderte decirte en cuatro años más: ‘ya sé cómo hacer este trabajo para seguir adelante’.

 

*Periodista sonorense con más de 15 años de experiencia en medios de comunicación de Estados Unidos. Actualmente es coordinadora del proyecto “Foro Social”, espacio informativo dedicado al acontecer ciudadano en Tucson.