La educación virtual asume hoy un papel protagónico: académicos de la UNISON

El nuevo proceso de transmisión del conocimiento se realiza a través de redes de comunicación como el correo electrónico, la videoconferencia, salas virtuales o plataformas online.

El impulso a la estrategia del modelo de enseñanza virtual –con especial énfasis en tiempos de contingencia—, asume hoy un papel protagónico en la búsqueda del fortalecimiento de la educación a través de la utilización de nuevas tecnologías y herramientas innovadoras de aprendizaje, afirmaron los académicos Martha Cristina Chávez Favela y Héctor Rodríguez Espinoza.

Coincidieron en señalar cómo la estrategia de enseñanza a distancia requiere de un modelo pedagógico adecuado a las expectativas de mayor relación y responsabilidad del alumno-docente mediante el nuevo proceso de transmisión del conocimiento a través de redes de comunicación como el correo electrónico, la videoconferencia, salas virtuales o plataformas online.

Chávez Favela, académica de la Licenciatura en Psicología, afirmó que el modelo de enseñanza y aprendizaje cada vez adquiere más fuerza debido a la posibilidad de estudiar desde casa u otro espacio más allá del aula universitaria, y el tomar cursos virtuales que de igual manera enriquecen en cuanto a conocimientos y aprendizaje se refiere.

La psicóloga consultora del Programa de Orientación Educativa y Psicológica de la Dirección de Servicios Estudiantiles de nuestra alma mater brindó reconocimiento a todo profesor universitario que enseña ciencia, tecnología, artes o humanidades en una interacción didáctica, ya sea extra situacional a través de medio de contacto virtual o de plataformas contactados por internet.

Héctor Rodríguez Espinoza y Martha Cristina Chávez Favela, catedráticos de la UNISON.

“Estamos hablando de la planeación didáctica pensada en apoyos alternativos a la enseñanza tradicional de ir a espacios que impliquen lecturas, mapas conceptuales, diagramas, enseñanza de búsqueda en bibliotecas virtuales, ejemplos que puedan ser retomados en videos, o videos elaborados por la misma profesora o profesor, en el cual se ilustre y ejemplifique una y otra vez de manera variada y con diferentes grados de dificultad, para que después los alumnos lo efectúen”.

Y en ese proceso, destacó la importancia de supervisar, retroalimentar y evaluar el proceso formativo “va de la mano”. Por lo tanto, sostuvo, “no debemos caer en los errores que se hacen en las situaciones normales de enseñanza, de poner a leer, pedir resúmenes y evaluar de una sola manera”.

Martha Cristina Chávez subrayó que la educación virtual transformó por completo la manera en que hasta el momento se venían educando los jóvenes, así como el de los docentes dentro del campo de formación académica.

 

Virtudes y defectos

Por su parte, Héctor Rodríguez Espinoza, profesor del Departamento de Derecho, señaló que a él le tocó convertir para enseñanza en línea el Curso de Introducción al Derecho, e impartirlo por un par de semestres.

“La misma conversión no es fácil, y a pesar de mi experiencia cibernética de años, requerí una asesoría personal muy puntual. Tiene virtudes y defectos: grupos de alumnos de distintas partes hasta del país, ahorro de aulas y herramientas tecnológicas”, dijo.

Sin embargo, precisó, “la frialdad de ese proceso educativo evita la experiencia y calidez de vernos cara a cara docente y alumnos, y el que las repuestas de los temas y de exámenes los haga una persona distinta, a menos que sea trabajo en equipos; además, en el caso de catedráticos, corre a cuenta de uno tener una buena PC y el pago de CFE”.

En efecto, dijo, la súbita irrupción de la covid-19 sorprendió no únicamente a la institución, que a pesar de sus adelantos tecnológicos nos hizo falta herramientas y capacitación para acometer con éxito la nueva tarea de una gran mayoría de docentes sin la experiencia previa en uso de redes (correos, Fb, twitter), y de plataformas institucionales para no romper la cadena del proceso de enseñanza-aprendizaje y menguar la cantidad y calidad de los temas del programa de estudios.

Se preguntó sobre lo que tenemos que hacer los académicos/instituciones, ante esta situación que puede presentarse de nuevo.

“Se debe aprender esta lección. Capacitarnos para continuar en estas circunstancias y deliberar democráticamente, entre órganos de la administración central y de las unidades foráneas, las virtudes y ventajas de trabajar en casa, en aquellos cursos meramente doctrinales o teóricos, excepto los que requieran de laboratorios o tareas en campo.

De hecho, recordó, ya hay carreras y estrategias educativas en ese modelo y que, por lo tanto, el conservarlas e innovarlas servirá de gran ejemplo para aquellas que no cuentan con ellas.