Zacate Buffel… y eso, ¿qué es?

En México no se ha profundizado en el daño que ecológico que está ocasionando esta fauna invasora.

Por Fabián Urías

Fueron los incendios que se han presentado en Hermosillo lo que me motivó a escribir sobre un tema que cada día es más común. Sabemos que estos pudieron ser provocados, pero existe un ingrediente que juega un papel protagónico: se llama Zacate Buffel.

¿Qué es el Zacate Buffel y de dónde viene?

Hasta hace poco me enteré que el Zacate Buffel es una especie originaria de  África y que fue introducida principalmente en zonas desérticas (en todo el mundo) para aumentar el forraje (alimento) para el ganado vacuno. De hecho, por su alta resistencia a las sequías y su rápida respuesta a las lluvias se le conoce como “cultivo maravilla”.

En México fue introducido desde Texas a finales de los 50´s y principios de los 60´s

 

¿Cómo impacta el Zacate Buffel en la ecología?

Por su gran capacidad de adaptarse, este tipo de pasto impide que crezca la vegetación nativa y como consecuencia provoca que disminuya la diversidad de plantas y animales de la zona. En otras palabras, este tipo de planta se caracteriza por tener una alta capacidad de colonización que impacta fuertemente en los ecosistemas propios de cada zona.

En México, desafortunadamente no se ha profundizado en el daño que ecológico que está ocasionando esta fauna invasora.

En Estados Unidos se han documentado efectos negativos sobre las poblaciones de aves. Por ejemplo, las poblaciones de codornices nativas del suroeste de esa nación han disminuido debido a la pérdida del hábitat  ocasionado por la siembra de Zacate Buffel como alimento para el ganado.

Además de lo anterior, el Zacate Buffel constituye un riesgo al proliferarse en las ciudades, debido a su alta calidad de combustible que favorece incendios poniendo en riesgo a la población.

 

¿Qué hacer con el Zacate Buffel?

Hay quienes sostienen que este tipo de material pudiera ser materia para actividades lucrativas (auto sustentables). Es decir, si ya está aquí, pues aprovechémoslo, haciendo adobes, por ejemplo, y comercializándolo. Otros opinan que hay que empezar a erradicarlo para favorecer la fauna y flora nativa. Este es mi caso, aunque debo aceptar que la idea de los adobes es genial, buscaremos capacitación. Entonces, ¿cómo hacerlo? Pues bien, se me ocurre que cada quien, en la medida de sus posibilidades, adopte una porción de terreno donde hay Buffel y el compromiso sería evitar que en esa área se reproduzca este tipo de pasto, plantando además cualquier sinnúmero de vegetación nativa.

 

¿Es posible erradicar el Buffel?

La verdad no lo sé, pero es hora de tomar acciones y hacer correcciones en el camino. Por nuestra parte ya lo hicimos. Un grupo de vecinos del Fraccionamiento Los Ángeles (Hermosillo, Sonora) empezamos a desmontar todo el Zacate Buffel del área conocida como Cerro Johnson (área natural protegida), sustituyéndolo por plantas nativas y además con propiedades comestibles o medicinales.

El proceso es lento, pero gratificante. Hay quienes piensan que se necesita un ejército para lograr la meta, pero nosotros pensamos que con un par de brazos se inician los cambios. Hoy ya se ven los resultados y nos resulta enormemente satisfactorio.

 

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