La magia amarilla estuvo de vuelta en México, pues la música del Coldplay resonó en cada rincón del Foro Sol del Distrito Federal, en donde miles de personas cantaron como la primera vez que la banda vino a nuestro país, en 2003, el tema “Yellow”, acompañando la voz de Chris Martin.
Decenas de esferas gigantescas rebotaron entre un público visiblemente emocionado, que tras las actuaciones de Le Baron y Bat for Lashes, estaban impacientes por recibir a la banda inglesa.
En un momento, la energía creció sinfín en la Ciudad de México, cuando cerca de 60 mil jóvenes sintieron la música entre globos de colores y la imagen del mundo que apareció reflejada en enormes pantallas detrás de los músicos.
“Violet Hill” y sus sonidos de guitarra, combinados con la suave voz de Martin, se fusionaron en un escenario que tuvo como fondo la reproducción de una pintura francesa, que recuerda los ideales revolucionarios de esa nación y concuerda con el estilo visual del último álbum de la banda Viva la Vida.
El piano de “Clocks” continuó con la emoción que los presentes demostraban con gritos y bailes, haciendo del abarrotado recinto una gran fiesta, que también celebraba tener por primera vez como visitante al cuarteto originario de Londres.
“Damas y caballeros, buenas noches”, fue el saludo que el vocalista de la agrupación dio a los fanáticos que siguieron al pie de la letra las canciones de la banda, que progresivamente hicieron un recorrido desde los éxitos de su primer disco hasta sus temas más recientes, como fue el caso de “In My Place”.
Portando un chaleco que recuerda la moda militar antigua, con grandes botones y bandas de colores, Martin corrió en el escenario que se extendió entre el público diciendo en español: “Más fuerte, por favor”, y animando a sus seguidores a derrochar aún más energía en una velada con un sabor muy optimista y relajado.
A pesar de tanta energía, la nostalgia también tuvo espacio durante la presentación plagada de enérgicos acordes.
Martin, al frente de un piano negro con la leyenda “Viva la Vida” y tres grandes pantallas ahora como fondo, hizo del Foro Sol un coro enorme cuando interpretó el tema “Fix You”, en cuyo final, decenas de luces rojas despegaron hacia el cielo provocando una gran ovación de un público cada vez más emocionado y complacido.
La guitarra de Jonny Buckland, acompañada del bajo de Guy Berryman y la batería de Will Champion llamó a los aplausos, mientras el tranquilo ritmo de “Strawberry Swing” sonaba en el estrado, que para esta canción mostraba unos grandes globos iluminados y coloridos.
El público no perdía oportunidad de ovacionar a la banda que decidió cerrar su gira mundial en nuestro país como un reconocimiento al talento de la pintora mexicana Frida Kahlo, de quien tomaron inspiración para su más reciente disco.
Tras la petición del inglés, las pantallas de los teléfonos celulares iluminaron el foro, convirtiéndolo en un lugar lleno de estrellas, en el que Chris pudo demostrar su admiración por la artista, y le dedicó en un momento cúspide, “The Hardest Part”, para decir conmovido: “Voy a hacer un intento para hablar en español, pues quiero decir una cosa: este tema lo quiero dedicar a Frida Kahlo”, dijo el cantante, arrancando un estruendoso aplauso de los presentes.
La estética del disco se vio reflejada en las pantallas gigantes.
La canción que dio nombre tanto a su más reciente disco, como a su gira, iniciada en 2008, “Viva la Vida”, no pudo faltar dentro del repertorio. Nuevamente la audiencia demostró con creces su gusto por lo que Coldplay representa, al corear el alegre tema mientras Martin apuntaba el micrófono a un público ávido por cantar, acostado sobre el escenario.
Mientras el clásico tema “Singing In The Rain” resonaba en el foro, los cuatro integrantes de la banda pasearon entre la gente abriéndose espacio para llegar en medio de la plancha, donde cantaron el tema “Shiver”.
Rayos láser se proyectaron en el horizonte cruzando al público que fielmente siguió a los ingleses desde que se conformaron como una banda que, sin lugar a dudas, fue recibida en México como en su propio hogar.
La magia amarilla estuvo de vuelta en México, pues la música del Coldplay resonó en cada rincón del Foro Sol del Distrito Federal, en donde miles de personas cantaron como la primera vez que la banda vino a nuestro país, en 2003, el tema “Yellow”, acompañando la voz de Chris Martin.
Decenas de esferas gigantescas rebotaron entre un público visiblemente emocionado, que tras las actuaciones de Le Baron y Bat for Lashes, estaban impacientes por recibir a la banda inglesa.
En un momento, la energía creció sinfín en la Ciudad de México, cuando cerca de 60 mil jóvenes sintieron la música entre globos de colores y la imagen del mundo que apareció reflejada en enormes pantallas detrás de los músicos.
“Violet Hill” y sus sonidos de guitarra, combinados con la suave voz de Martin, se fusionaron en un escenario que tuvo como fondo la reproducción de una pintura francesa, que recuerda los ideales revolucionarios de esa nación y concuerda con el estilo visual del último álbum de la banda Viva la Vida.
El piano de “Clocks” continuó con la emoción que los presentes demostraban con gritos y bailes, haciendo del abarrotado recinto una gran fiesta, que también celebraba tener por primera vez como visitante al cuarteto originario de Londres.
“Damas y caballeros, buenas noches”, fue el saludo que el vocalista de la agrupación dio a los fanáticos que siguieron al pie de la letra las canciones de la banda, que progresivamente hicieron un recorrido desde los éxitos de su primer disco hasta sus temas más recientes, como fue el caso de “In My Place”.
Portando un chaleco que recuerda la moda militar antigua, con grandes botones y bandas de colores, Martin corrió en el escenario que se extendió entre el público diciendo en español: “Más fuerte, por favor”, y animando a sus seguidores a derrochar aún más energía en una velada con un sabor muy optimista y relajado.
A pesar de tanta energía, la nostalgia también tuvo espacio durante la presentación plagada de enérgicos acordes.
Martin, al frente de un piano negro con la leyenda “Viva la Vida” y tres grandes pantallas ahora como fondo, hizo del Foro Sol un coro enorme cuando interpretó el tema “Fix You”, en cuyo final, decenas de luces rojas despegaron hacia el cielo provocando una gran ovación de un público cada vez más emocionado y complacido.
La guitarra de Jonny Buckland, acompañada del bajo de Guy Berryman y la batería de Will Champion llamó a los aplausos, mientras el tranquilo ritmo de “Strawberry Swing” sonaba en el estrado, que para esta canción mostraba unos grandes globos iluminados y coloridos.
El público no perdía oportunidad de ovacionar a la banda que decidió cerrar su gira mundial en nuestro país como un reconocimiento al talento de la pintora mexicana Frida Kahlo, de quien tomaron inspiración para su más reciente disco.
Tras la petición del inglés, las pantallas de los teléfonos celulares iluminaron el foro, convirtiéndolo en un lugar lleno de estrellas, en el que Chris pudo demostrar su admiración por la artista, y le dedicó en un momento cúspide, “The Hardest Part”, para decir conmovido: “Voy a hacer un intento para hablar en español, pues quiero decir una cosa: este tema lo quiero dedicar a Frida Kahlo”, dijo el cantante, arrancando un estruendoso aplauso de los presentes.
La estética del disco se vio reflejada en las pantallas gigantes.
La canción que dio nombre tanto a su más reciente disco, como a su gira, iniciada en 2008, “Viva la Vida”, no pudo faltar dentro del repertorio. Nuevamente la audiencia demostró con creces su gusto por lo que Coldplay representa, al corear el alegre tema mientras Martin apuntaba el micrófono a un público ávido por cantar, acostado sobre el escenario.
Mientras el clásico tema “Singing In The Rain” resonaba en el foro, los cuatro integrantes de la banda pasearon entre la gente abriéndose espacio para llegar en medio de la plancha, donde cantaron el tema “Shiver”.
Rayos láser se proyectaron en el horizonte cruzando al público que fielmente siguió a los ingleses desde que se conformaron como una banda que, sin lugar a dudas, fue recibida en México como en su propio hogar.